Cronología de la Iglesia Católica Apostólica y Romana

El siguiente pdf es una cronología sencilla donde se explica la historia de la Iglesia en sus principales acontecimientos, sobretodo para que sirva de guía a cualquiera que desee explicarle la situación actual de la Iglesia a sus familiares y amigos.

Como siempre, dejo claro que es un trabajo falible y admito sugerencias.

PD – Recientemente he leido  que lque decir que la Iglesia nació en Pentecostés es modernismo, y que lo más  apropiado es decir con Santo Tomás que la Iglesia nació el Viernes Santo en la Pasión y Muerte de N.S, o también se puede decir con San Buenaventura que la Iglesia nació con la Encarnación de Nuestro Señor. Sepan disculpar este pequeño error. Será corregido lo antes posible.

Cronología de la Iglesia Católica Apostólica y Romana

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Memorias: Recordar es volver a vivir

Por Jorge Marcel

PARTE 1: Unas cuantas monedas

Provengo de una familia hasta hace poco atea y marxista. De ahí podrá comprenderse que, por haber nacido en el año 1991, no fui bautizado ni tuve educación religiosa. Hasta que fui un adolescente, no tenía ningún conocimiento de lo sobrenatural y, por ende, mi visión de lo bueno y lo malo carecía del concepto de pecado.

Fue en el Preuniversitario, en el año 2007, cuando una amiga protestante comenzó a hablarme de la Biblia, de Dios… Entonces fue como si me arrancaran una venda de los ojos y desde aquel momento comencé a distinguir entre el bien y el mal, de una forma diferente. Aún puedo recordar el lugar y el momento exactos donde eso sucedió. A partir de entonces, comencé a anhelar ser bautizado, aunque sobre la Iglesia no tenía ni idea. Recuerdo que una vez, en una conversación con algunos amigos protestantes del Instituto, dije que en mi casa había encontrado una medalla de Nuestra Señora Milagrosa, como algo de lo más normal. Ahí fue cuando comenzaron a explicarme toda esa sarta de sandeces que creen los protestantes: que si la idolatría, que si las imágenes. Incluso esa noche (por aquel entonces los Preuniversitarios eran becas en el campo) me deshice de un pequeño crucifijo que portaba al cuello, aunque en el acto me arrepentí, aunque no dije nada. Y fue esa noche cuando comprendí que no en balde en mi pueblo había un templo católico, y uno bautista, y uno metodista… Comprendí que el protestantismo estaba dividido. Entonces me surgió una pregunta: ¿por qué? Y ahí comencé a creer, y también a investigar, pese a la oposición a rajatabla de mi familia.

En algunas enciclopedias conocí que la Iglesia Católica es la más antigua, que los protestantes surgieron en 1517, que los anglicanos existen gracias a la lujuria y adulterio de un tirano, y muchas cosas interesantísimas más. Esto, unido a dos incidentes aparentemente fortuitos, desencadenó mi conversión al Cristianismo, y aquí hago referencia, naturalmente, al Catolicismo, o eso creía yo.

El primero fue que una vez, de paseo por La Habana Vieja, vi una venta de libros antiguos y me llamó la atención un objeto. Quería comprarlo, pero al carecer de dinero, el dueño me lo cambió por algunas monedas de plata que llevaba encima. Además de la baratija, para no ser tan cruel en su “estafa”, el dueño me dio par de medallas, un rosario y un devocionario antiguo. Fue en ese devocionario donde descubrí lo que era la Misa y que sus oraciones se celebraban en latín, que había oraciones como el Padrenuestro, el Avemaría y las Letanías, que me parecieron preciosas; que había que ser católico para ir al cielo etc. Aquello me cautivó.

El segundo incidente fue que una vez, no habiéndome decidido a dar el paso de ir a una Iglesia Católica, fui invitado a un culto metodista dominical. Aquello no me gustó, y al terminar el culto, salí del templo en dirección al templo católico, pero ya estaba cerrado. Dios me estaba llamando.

Así, la primera vez que entré a un templo católico fue al día siguiente de la muerte de mi abuelo, y a pesar de saber ahora que es un templo profanado por los modernistas, lo que vi me gustó mucho: el Crucifijo, los santos, el vía crucis, todo. El siguiente sábado por la noche fui a misa y, ¡Desconcierto! Resultó que el cura no estaba “de espaldas”, la misa era en español, mucho menos había que responder “et cum spíritutuo” ni se comulgaba devotamente de rodillas. Y otra vez surgió el ¿por qué?

No obstante, me apunté al Catecismo decidido a bautizarme (lo cual me costó no pocas guerras en casa y el rechazo de los “cristianos” –protestantes- del Instituto) y, pasado un tiempo, me enteré de que un todopoderoso Concilio Vaticano II había cambiado todo en la Iglesia en los años sesenta. Y ahí me surgió otra pregunta: ¿y no hubo nadie que se opusiera a aquello? Naturalmente, la pregunta pudo estar condicionada por mi afición desde pequeño a las cosas viejas, a lo antiguo, a lo tradicional y a las “causas perdidas”. Pero, del mismo modo, yo no veía por qué había que quitar el latín o la música sacra de la Misa, pues las misas que estaba viendo me parecían muy poco católicas, muy cercanas a los protestantes, que ya conocía bastante bien.

Investigando aquí y allá, descubrí que un obispo francés, Marcel Lefebvre, había resistido heroicamente al Concilio Vaticano II, que había fundado la Fraternidad de San Pío X y que sus seguidores hacían todo a la antigua. Me interesó mucho, y como ya entonces comenzaba a nacer en mí una vocación hacia la vida religiosa, hacia lo sagrado, lo divino, quise tener información para contactar con el Seminario de Econe.

Preguntar a mi párroco modernista me costó una severa reprimenda, pero dada mi inclinación a buscar la verdad y no quedarme en medias tintas, hacia el año 2009 pedí a un primo mío, que tenía acceso a Internet, que me descargara información al respecto. Así descubrí qué era la Fraternidad, cuáles eran los errores del Concilio, qué presencia tenía la Fraternidad en el mundo y… un correo. Naturalmente, en la Cuba de esos años, un pelagatos como yo no tenía acceso a correo electrónico, así que todo se quedó archivado.

Valga destacar que, paralelamente, a la par que buscaba la verdad en otras creencias (por momentos dejaba de creer en la Iglesia y me ponía a estudiar otras religiones como el paganismo, ocultismo etc.), fui desarrollando una antipatía hacia la Iglesia modernista, por considerarla errada. Y lo que concluía era: si ni la Iglesia es ya lo que era, no vale la pena ser cristiano. Pero finalmente, a pesar de mis desvaríos, lo católico terminaba llamándome y convenciéndome.

Incluso, cuando me reconocía católico (valga decir que entre 2008 y 2011 tuve muchos desvaríos espirituales y religiosos), me identificaba con lo anterior al Concilio. Incluso, me cuestionaba la autoridad del mismo y hasta de los papas desde Juan XXIII. Extraño, ¿no? Me parecía que todo lo antiguo era bueno, y todo lo moderno, malo. Y como dije ya, no me gustan las medias tintas, así que no me sentía identificado con una Iglesia y unos “papas” que propagaban lo nuevo, lo que yo consideraba nocivo.

Esto lo digo porque en mi corta estancia en el modernismo (que no puede decirse constante), me escandalicé por la liturgia, las doctrinas escatológicas, las materias catequísticas… Todo me parecía carente de sentido, vacío, ajeno al verdadero Cristianismo. Veía entonces en los seguidores de Monseñor Lefebvre a cristianos heroicos, militantes, y ansiaba entrar en contacto con ellos. Para el año 2009, tenía muchos libros antiguos y me gustaba rezar en latín, estudiar la vieja doctrina, etc. Pero lo hacía con mucha inconstancia.

Llegado el año 2010, comencé mis estudios universitarios en el Instituto Pedagógico de La Habana y allí tuve acceso al ansiado correo electrónico y a Internet. Escribí a la Fraternidad, y como respuesta obtuve una serie de direcciones de correo. Escribí a todas. Respondió una. Era Una Voce Cuba. Era el mes de marzo de 2011.

PARTE 2: Quio non cessant clamare quotidie, una voce dicentes…

Mis primeros contactos con Una Voce fueron algo muy especial para mí. Al fin tenía la seguridad de no estar solo en esta pequeña Isla. El Presidente de la organización me atendió muy solícito y me invitó a conocerle personalmente. Ello conllevó a que realizara mi primer viaje interprovincial, y descubrir la ciudad de Matanzas, tan hermosa y cálida.

El Presidente de Una Voce me facilitó materiales, entre ellos unos videos de la Misa Tradicional. Era la primera vez que veía la Misa, aunque fuera en video, y aquello fue lo más hermoso que vi hasta entonces. Allí mismo fui aceptado como “amigo” de la organización, y gracias a la largueza del Presidente pude integrarme en una organización “tradicionalista”.

En el acto, Una Voce se encargó de establecer una comunicación regular conmigo, y gracias a ello, el 18 de julio de 2011, en el convento de las brigidinas de La Habana, oí por primera vez la Santa Misa Tradicional, y conocí a quien me diera luego el Bautismo y quien es mi Padrino: Darovis Caballero Sosa, que en ese momento todavía era ministro de la Iglesia conciliar, pero desde el 2013 se separó del modernismo y espera ser ordenado válidamente por algún obispo sedevacantista. Valga decir que era el primer cura que veía vestido todo el tiempo de sotana y, al respecto, me gustaría revivir una anécdota.

Resulta que, naturalmente, un cura vestido de sotana en Cuba en pleno mes de julio, suda la gota gorda. Así las cosas, cuando el sacerdote me vio avanzar hacia él, a sabiendas de lo que estaba pensando, me preguntó: -¿Tienes calor?, y lógicamente le respondí que sí, a lo que él respondió: -Más calor hace en el infierno. ¡Por Dios! Era la primera vez que oía Misa, que veía a un cura jovencito de sotana y que, por si fuera poco, creía en el infierno. ¡Abrumador! ¿No les parece? Les confieso que por un instante temí haber perdido la razón o haber retrocedido a 1940.

Igualmente, aquel día recibí una invitación a pasar una semana con un grupo de jóvenes en su parroquia en un pueblito de Matanzas y a mí, que siempre he sido intrépido y con lo que me gustó la ciudad de Matanzas, no hubo que decírmelo dos veces. Allí, en aquella parroquia en medio de un valle matancero, estaría yo en cuatro ocasiones, y en la segunda, renacería a la vida de la Gracia.

PARTE 3: Un cielo, un valle, un campanario

Viajar con diecinueve años, solo y por primera vez a Remangalatuerca, como decimos en Cuba y sobre todo los habaneros para referirnos al campo, fue para mí una experiencia inolvidable y excitante que me permitió confirmar la veracidad del viejo refrán: preguntando se llega a Roma. Pero vivir lo que viví allí, marcó mi vida. Resultó que Remangalatuerca se llamaba San Miguel de los Baños, que estaba enclavado en un paraje hermoso que le valió ha mucho el sobrenombre de “Paraíso de Cuba” y que tenía una Iglesia rectoral que a pesar de estar casi en ruinas, se erguía majestuosa, cimentada sobre décadas, anunciado la Realeza de Cristo con un vigor que los años y las rajaduras no habían hecho más que aumentar. Y ni qué decir de la Loma del Jacán, con su vía crucis y su ermita. Si alguna vez me había sentido católico en toda mi vida, no tenía comparación con aquella semana de agosto de 2011.

De mi primera visita a San Miguel no podré olvidar las largas conversaciones grupales, así como la dureza con que eran recibidas mis opiniones radicales sobre los papas conciliares y la nueva Iglesia; las Misas que el Padre celebró, la cálida acogida que daban los matanceros a las cosas tradicionales, las cosas que aprendí, las discusiones filosóficas, las películas de Don Camillo, mi inscripción en el Rosario Viviente de Santa Filomena, mis primeras lecturas del Kempis y ese sentimiento que se tiene pocas veces y en pocos lugares del mundo, que se reconoce interiormente como “estoy en casa”. Tampoco olvido las pocas ganas que tenía de volver a mi casa, y que me traje de vuelta un poco de tierra del jardín de la Iglesia, para no separarme mucho de aquel olvidado rincón de Cuba.

Recuerdo también que en los encantadores recovecos de aquella magnífica rectoría terminaron por caer las últimas resistencias que tenía de aceptar el Cristianismo, y que también fui testigo de lo mucho que el diablo odia la Misa, y de las primeras divisiones dentro del movimiento tradicional cubano.

Mi regreso a casa no hizo más que acentuar en mí una convicción: “¡Quiero ser sacerdote!”. Y al llegar a casa lo hice cargado de nuevas energías, nuevos conocimientos, un Kempis y un Catecismo de San Pío X para recibir, después de prepararme debidamente, el Bautismo.

PARTE 4: Los últimos instantes de un final

-I-

Exactamente un año después de mi primera visita a San Miguel, en agosto de 2012, para continuar mi recién adquirida vocación de viajero veraniego, regresé al lugar para otra convivencia y vale decir que fue entonces cuando hice amistad con un joven de Cienfuegos que, además de estar dotado de un singular espíritu combativo no muy distinto del mío, Dios le había concedido una inteligencia aguda, profunda y genial. No imaginaba entonces que ese joven devendría en un hermano de guerra. Lejos estábamos de los días tormentosos que vendrían de la mano de una vieja realidad que desconocíamos. ¡Cuán ingenuos éramos! ¡Qué fácil lo veíamos todo! Entonces creíamos en el motu proprio SumorumPontificum y en la restauración…

De esa visita recuerdo sobre todo mi Bautismo para el que sirvieron como materia las purísimas aguas minerales del balneario que da fama al lugar, y oficiado en el Rito Tridentino. También recuerdo como una vez concluido el ritual de mi bautismo, todos los presentes se lanzaron sobre mí para saludarme pues era el primero en toda Cuba que recibía el Bautismo por el Ritual Antiguo desde la década de los 60´s. Recuerdo también la Misa de la Asunción, las interesantísimas discusiones, la aceptación de los fieles hacia la liturgia tradicional, entre otras cosas. Aún conservo fotos de aquel encuentro.

-II-

El año 2013 fue para mí la espera de una calma que nunca llegó. En febrero de ese año visité al Padre Darovis en San Miguel para celebrar el Miércoles de Ceniza y porque estaba muy asustando porque el ¨papa¨ Benedicto XVI había renunciado. Creo también que ya por entonces se estaba materializando el distanciamiento entre el Padre Darovisy Una Voce. Valga decir que mi comunicación con Una Voce, como ocurriría luego con el Padre, fue disminuyendo gradualmente.

En junio de ese año recibí la Primera Comunión, de manos de un Padre de la Fraternidad, en la Fiesta del Corpus Christi, gracias a la gestión del Presidente de Una Voce. Unido a ello, en el que fuera mi último contacto físico con Una Voce, recibí como regalo la biografía de Monseñor Lefebvre, libro que a lo largo de ese año constituyó para mí un valioso caudal de información que me preparó para hacer una primera aproximación, a modo de recapitulación, acerca del fenómeno que llamamos “Tradicionalismo Católico”. Fue ese libro lo que me ayudó a sintetizar y dar término a una base gnoseológica que me permitiese asimilar niveles más profundos de información referente al problema de la Iglesia. Igualmente, me sirvió para adquirir nuevas herramientas mentales para la comprensión de la Filosofía, la Teología y la Doctrina Social de la Iglesia.

Después de esto, voluntariamente renuncié al contacto con Una Voce Cuba por discrepancias que me reservo explicar en público, pero que muchos de los católicos cubanos sabemos de sobra. En agosto visité al Padre en San Miguel por última vez, en los días previos a su renuncia a seguir en el seno del modernismo. Fui testigo de la última visita que le hiciera el obispo modernista de Matanzas. También recuerdo que, el día en que llegué, el Padre estaba viendo la película sobre Monseñor Lefebvre y me resultó muy interesante su insistencia acerca de que no perdiera el contacto con el joven de Cienfuegos que había conocido el año anterior.

Mi regreso a casa no fue tan alegre como en las visitas anteriores. De esta última vez que estuve en la que llamo “mi patria bautismal”, traje como recuerdo un ámpula con una muestra de sus aguas, que aún conservo. Después, por una razón u otra, estuve largo tiempo sin saber del Padre Darovis. Así terminaba el verano de 2013.

PARTE 5 Y FINAL: La explosión nuclear

El fin de año de 2013 fue caluroso y para mí, revelador. Ese fue el inicio de mi historia reciente, tanto que puedo decir que en mi vida hubo un antes y un después de ese diciembre.

Hoy estoy convencido de que Dios quiso que contactara al joven de Cienfuegos y, la verdad sea dicha, lo hice para tener noticias del Padre Darovis. Pero lo que vino después fue la confirmación de viejas premoniciones y una larga amistad telefónica con ese joven que, repito, hoy considero un hermano.

A finales de ese magnífico diciembre tuve noticia de tantas cosas a la vez que hoy vale hacer distinción solamente de lo más importante: la vacancia de la Sede Romana desde 1958, la invalidez de los nuevos ritos sacramentales de ordenación y consagración, la naturaleza “conciliabular” del Vaticano II, la naturaleza sectaria de la iglesia modernista y algo para mí totalmente nuevo: la exégesis apocalíptica de toda esta crisis del mundo y de los hombres de Iglesia. O sea, a finales de 2013 fui advertido de que la Iglesia Una, Santa, Católica y Apostólica se halla reducida a su mínima expresión y de que Roma había sido tomada por satanistas. Dicho sea de paso y nuevamente, ya que en 2011 fui objeto de burla por parte de alguien cuyo nombre me reservo, cuando propuse algunas de estas ideas, sobre todo la concerniente a la vacancia de la Sede Apostólica, aunque, lógicamente, en términos muy generales e imprecisos.

En los primeros días de 2014 (si mal no recuerdo, el 4 de enero), ese joven y yo nos encontramos en La Habana para ratificar el contacto y para comenzar a recibir de sus manos una cantidad tal de información que hoy puedo decir que fue en 2014 cuando, gracias a ese conocimiento recibido por voluntad de Dios, comencé realmente a pensar como católico. Fue un proceso gradual y algo traumático, de formación de nuevas estructuras mentales y cognoscitivas y de aceptación de realidades, y por tanto puedo aseverar que mi actual comprensión de la Fe y de las disciplinas filosóficas, teológicas y sociales está indisolublemente ligada a lo que he adquirido en ese proceso formativo iniciado hace dos años, pues me puso en contacto con fuentes que, aunque muy generales, riquísimas en su contenido científico.

Durante 2014 oficialmente se “radicaliza” mi posición como católico, pues fue en ese año cuando me pude reconocer, junto a la mayoría de los tradicionalistas de Cuba, como sedevacantista, y en consecuencia asumir una postura de pensamiento y actuación que realmente respondiera a las interrogantes que me había formulado desde 2007, cuando se inició mi conversión. Y esa postura realmente me produce la paz y la seguridad que experimentan los que se hallan más cerca de la Verdad revelada por Dios, pero no una verdad planteada ambiguamente o en medias tintas, sino una verdad postulada en todo su cálido y radiante esplendor, que brilla serena y soberana para guiar el resto de mi vida terrena.

RESUMEN

De ateo a protestante, luego a buscador de Dios, después a “lefebvrista”· y más tarde a sedevacantista, sin contar los momentos en que esta búsqueda de la Verdad me arrastró al abismo, hoy sencillamente me considero católico, y como tal quiero vivir y morir.

Doy gracias a Dios por estar siempre guiando mis pasos, a pesar de mis mezquindades. Espero firmemente no desperdiciar los talentos que me ha dado y me sigue dando, para que, sabiamente empleados y aprovechadas sus gracias, tenga yo parte junto a mis hermanos en la Primera Resurrección.

Finalmente, para culminar este testimonio personal, quisiera hacer una periodización cronológica de estos ocho años en que el Cristianismo ha sido mi único desvelo:

2007-2007: Protestante

2007-2011: Intervalos entre católico y escéptico

2011-2013: “Lefebvrista”

2013/2014-Actualidad: Sedevacantista o simple y orgullosamente Católico.

 

Espero contar con las oraciones de todos ustedes por mi perseverancia hasta que Cristo Vuelva en Gloria y Majestad.

Escalera apologética

A la hora de evangelizar a nuestros amigos o familiares, tenemos que identificar en que escalón de la siguiente escalera de Verdades, se encuentra ubicado

Escalera

Evidentemente los escalones superiores descansan sobre los inferiores, así por ejemplo, no se comprende como una persona puede creer en la Divinidad de la Iglesia, si no cree antes en la Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, y así sucesivamente. No obstante, esto no ocurre necesariamente en los 2 últimos escalones, es decir: que pueden haber personas que comprender la situación actual de la Iglesia a la luz del apocalipsis pero no por eso son sedevacantistas.

Este gráfico es más que cualquier otra cosa, un recurso didáctico para nuestro apostolado. Cualquier crítica o sugerencia para mejorarlo, estoy dispuesto a recibirla. Espero que les sirva de algo.

Sobre las divisiones entre los católicos tradicionales

Estoy cansado de ver como los pocos católicos tradicionalistas que quedan en el mundo, se fajan unos contra otros, tildándose ofensivamente con ciertos motes despectivos y pocos caritativos. En realidad, esto es parte del plan de Lucifer que desea dispersar al rebaño, aprovechándose de que está ahora sin pastores que le guíen cierta y seguramente. Desde el Vaticano II los fieles estamos más desprotegidos, y esto no significa que Dios se haya olvidado del mundo, o que lo haya abandonado, pues estaba profetizado todo esto para que los creyentes que lo vivieran en carne propia se prepararan para ello sin perder la fe.

Hemos visto que hasta ahora todas las generaciones de cristianos anteriores a la nuestra pasaron de largo, y se lograron quitar de arriba la Gran Apostasía anunciada, pero a nosotros no nos tocó la misma suerte. Nosotros, la generación de los que viven hoy 2015, sobre todo los que nacimos a finales del siglo pasado, de 1970 en adelante, por poner un año, somos los hijos de este período de la historia de salvación que se llama: Final de los Tiempos. Somos los ¨chicos apocalípticos¨, pues nos ha tocado vivir, consciente o inconscientemente, la mayoría de las profecíasapocalípticas para estos tiempos. La más grave de todas es la infiltración de los masones en la Iglesia Católica, única iglesia fundada directa y realmente por Jesucristo en VIDA terrenal, y no por ¨reformadores¨ engreídos con aires de grandeza espiritual.

Claro, una objeción que siempre permanece en pie es: ¿y si es verdad que la Iglesia Católica es la iglesia verdadera, por que Cristo permitió que se la infiltraran? La respuesta es la dicha anteriormente: así fue profetizado, de una u otra forma. Lo otro es aclarar que los masones infiltraron las estructuras externas de la Iglesia Católica, pero a la Iglesia como tal no la han tocado, pues la Iglesia sigue existiendo hoy y siempre íntegra, allí donde se practica la fe tradicional y se celebran los sacramentos de siempre. No necesitamos tener un papa vivo para ser católicos, de lo contrario, la Iglesia dejaría de ser y con ella todos sus miembros, cada vez que muere un papa, es decir cada vez que hay sedevacancia. Esto es un absurdo, luego, es posible que Dios permita una sedevacancia larga, para purificación y prueba de sus elegidos.

En fin, quiero que todos los tradicionalistas se unan de una buena vez, para que entre todos nos enfrentemos al enemigo común: la Roma Apóstata, Ramera, Anticristo, Hereje, Cismática, Modernista, Sinagoga de Satanás.

1 – Lo primero que tienen que hacer TODOS los obispos tradicionalistas que existan es asociarse un una fraternidad episcopal internacional, para facilitar los sacramentos a los fieles que queden.

2 – Luego, reunirse en un sínodo, para que elaboren un documento conjunto, donde expliquen y denuncien a los desentendidos en la materia, la situación actual de la Iglesia: desde el preconcilio hasta la actualidad. Declararían la sedevacancia de la Santa Sede, dejándoles claro a los fieles que ningunos de los supuestos papas desde Juan XXIII hasta el actual Francisco, tienen la más mínima autoridad.

3 – Consagrar obispos tradicionales para TODOS los países donde al menos hayan 3 fieles católicos, en vistas a que pueda continuar el apostolado hasta donde Dios lo permita, pues la Parusía debe estar al llegar.

4 – No polemizar sobre las cuestiones no dogmáticas, sino dialogar.

5 – Hacer énfasis en el enfrentamiento a la Roma Apóstata, y no en otras diferencias internas.

6 – Dedicarse a lo que siempre ha hecho la Iglesia.

7 – Preparar sacerdotes y seglares para debates con modernistas, protestantes, musulmanes, ateos y no católicos en general.

8 – Practicar las virtudes cristianas esperando la venida de Cristo en Gloria y Majestad, precedida esta por la gran persecución mundial del Gobierno del Anticristo, que aún no ha comenzado, pero debe estar al llegar.

Viva Cristo Rey

Excelente video de Juan Manuel de Prada

“Ahora la opinión del sabio y la del ignorante valen lo mismo; es una época demagógica”

Recomendamos este video donde entrevistan a Juan Manuel de Prada por lo acertado de su análisis a la crisis del mundo occidental actual, antiguamente llamado ¨La Cristiandad¨. Sin embargo, queremos alertar a nuestros lectores de un breve tropezón de Prada cuando le preguntan su opinión acerca de Francisco, el actual líder de la Iglesia Modernista. Para todos es sabido que el entrevistado es de una posición teológica neo-tradi, es decir, que comulga y defiende todas las doctrinas tradicionales de la Iglesia de siempre, pero al mismo tiempo acepta de una u otra forma, el Concilio Vaticano II y sus líderes como legítimos pontífices de la Iglesia, cosa esta absurda, ya que lo más lógico y sano es pensar que Dios no permitiría que unos legítimos sucesores de San Pedro dirigieran la obra de destrucción del catolicismo más siniestra y completa que nunca antes se vió.
Por lo tanto, esta entrevista la sugerimos para que sea vista con ojos críticos en ese sentido. Por el resto de su contenido no hay problemas y lo consideramos muy valioso.

Posturas Teológicas 5 – Católicos Tradicionales

No aceptan el CVII, ni siquiera interpretándolo a la luz de la Tradición. Defienden la Misa Tridentina y las doctrinas católicas de siempre. Critican el Novus Ordo. Entre ellos, es donde único podemos buscar actualmente donde se encuentra la verdadera Iglesia Católica, pues son los únicos que conservan la fe, las costumbres y la liturgia apostólica. No obstante, entre todos los sedicentes católicos tradicionales hay 2 principales grupos: los no sedevacantistas y los sedevacantistas.

1) No Sedevacantistas: reconocen como legítimo al papa que vive en el Vaticano actual: Francisco (Bergoglio), para no obstante a eso, estar en conflicto con la Roma Modernista. Una parte de ellos (la Fraternidad Sacerdotal San Pio X dirigida por Mons. Fellay) está desde la primera década del siglo XXI en adelante (2000-2014), en diálogos doctrinales con el Vaticano Modernista en busca de una regularización canónica de la FSSPX y de una solución a la ruptura entre ¨ambos¨. Estos son llamados ¨acuerdistas¨, porque desean un acuerdo con Roma.

Otros, por el contrario, los ¨antiacuerdistas¨, se han salido de la FSSPX por considerar que Fellay ha traicionado la causa de la defensa de la Tradición, llevada a cabo por Mons. Lefebvre, quien fuera el fundador de la FSSPX en 1970.

Ejemplos:

1- FSSPX (Fraternidad Sacerdotal San Pio X).

Para estos la “iglesia conciliar” es únicamente un mal espíritu (liberal y modernista) existente en la Iglesia Católica. Es lo que sostienen Mons. Fellay, el P. Glaize y los acuerdistas de la Neo-FSSPX en general.

Mons. Fellay, actual superior de la Neo-FSSPX. Obispo consagrado por Mons. Lefebvre en 1988.

Mons. Alfonso de Galarreta, obispo de la FSSPX consagrado por Mons. Lefebvre en 1988.

Mons. Tissier de Mallerais,obispo de la FSSPX consagrado por Mons. Lefebvre en 1988.

 

2- El movimiento de Resistencia a la Neo-FSSPX de Fellay. Tiene 2 ramas:

  1. La asociada a Radio Cristiandad (P. Méramo, P. Ceriani, P. Turco, P. Grosso).Interpretan la situación actual a la luz de la Revelación Pública contenida en el último libro de las Sagradas Escrituras, y demás profecías referentes a los últimos tiempos contenidas en las Fuentes de la Revelación. Consideran que estamos en la Gran Apostasía predicha allí, y que dentro de poco entraremos en la Gran Tribulación con el surgimiento del Anticristo y la persecución abierta a los verdaderos católicos que queden en ese momento. Sostienen que la Iglesia será cada vez más eclipsada, hasta reducirla a dimensiones domésticas y particulares. Según esta concepción los Restauracionistas pierden su tiempo por una falta de claridad en la concepción apocalíptica y en la interpretación de los signos de los tiempos. Para estos, la Iglesia SOLO renacerá después de la Parusía, con el Retorno de Nuestro Señor Jesucristo en Gloria y Majestad.

 La mayoría interpretan literalmente el capítulo 20 del Apocalipsis y por lo tanto defienden el Milenio, pero no dogmatizan en esta cuestión. Además, ellos alegan que la tesis milenarista fue defendida por los Padres de la Iglesia de los 4 primeros siglos, y que por lo tanto si bien no ha sido definida como verdad dogmática por el Magisterio, al menos no puede ser falsa, por la gran aceptación que tuvo entre los primeros Padres.

Respecto al tema de la sedevacante, a excepción del Padre Basilio Méramo, que nunca ha dicho el nombre de los antipapas modernistas en el canon de la Misa, y esto desde hace más de 2 décadas, la mayoría de los sacerdotes y fieles que se identifican con esta postura, después de la elección de Francisco por la Secta del Vaticano II, se hicieron sedevacantistas moderados, es decir, que no dogmatizan sobre la cuestión de la sedevacante, pero al menos no reconocen como papa legítimo al actual ocupante de la Sede Romana: Jorge Mario Bergoglio, aleas Francisco.

Ejemplos:

Padre Ceriani

Padre Grosso

Padre Méramo

Padre Turco

  1. La asociada a Mons. Williamson (P. Trincado, P. Cardozo, P. Altamira, Don Tomás de Aquino, etc.) Para estos la “iglesia conciliar” es la organización de la religión conciliar que coexiste con la Iglesia Católica en el mismo sujeto. O también la “iglesia conciliar” es la Iglesia Católica tal y como es actualmente, decayendo o corrompiéndose (en sus aspectos humanos) por obra de los modernistas que controlan la Iglesia desde el Concilio Vaticano II.

Tienden a ser Restauracionistas, es decir, esperan que la Iglesia renazca antes de la Parusía. Creen en profecías privadas que anuncian un gran papa, o un gran monarca católico. Interpretan la promesa de la Virgen de Fátima cuando dijo ¨y al final mi Inmaculado Corazón triunfarᨠcomo si ese triunfo se tenga que referir a un período de paz y prosperidad para la Iglesia ANTES de la Gran Tribulación del Anticristo.

Ejemplos:

Unión Sacerdotal Marcel Lefebvre

 

Altamira y P. Trincado

 

Mons. Faure – Coordinador de la Resistencia del 12

Mons. Williamson


 2) Sedevacantistas: Sostienen que la Santa Sede Romana (el Vaticano) otrora sede de los papas católicos, hoy está Vacante, es decir, vacía, pues quienes ocupan esa Sede no son verdaderos papas católicos, sino herejes, cismáticos y apóstatas. Y un hereje no puede ser cabeza de la Iglesia Católica. En realidad, la Sede Romana no está vacante, sino USURPADA, es decir, ocupada por un falso papa, por un antipapa. Esto implica que los sedevacantistas no reconocen como legítimo, al menos, al papa actual: Francisco, si bien la inmensa mayoría de los sedevacantistasno reconocen como papas legítimos a ninguno de los “papas” conciliares: Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco.

Ejemplos:

– Fraternidad Sacerdotal San Pio V (Mons. Clarence Kelly– USA)

– Sociedad Sacerdotal Trento (Mons. Martín Dávila – México)

– Sociedad San Luis IX de Francia

 – Congregación María Reina Inmaculada (Mons. Pivarunas – USA)

 

– Mons. Sanborn (USA)

 

 – Mons. Andrés Morrello (Argentina)

 

– Fundacion San Vicente Ferrer (México) con Monseñor Juan José Squetino

Página Web de la F. San Vicente Ferrer:

 

– Hermanos Demond (USA)

 

Nota: Los hermanos Demond son herejes feneyistas, esto es que niegan la doctrina católica del Bautismo de deseo y de sangre. La Santa Sede en tiempos de Pio XII condenó solemnemente este error. Por lo tanto, alertamos a todos los lectores del peligro de estas personas. Aunque tengan muchos materiales apologéticos contra el modernismo muy buenos, no dejan de ser herejes en este punto que aquí explicamos.

Posturas Teológicas 4 – Nuevos Tradicionales (Neo-Tradis)

Son los Tradicionalistas oficialistas y en ¨plena comunión¨ con la Roma Modernista actual. Generalmente, provienen de dos lugares posibles:

1)Salidos de los Tradicionales (FSSPX o de los Sedevacantistas)

2) De adentro de la misma Iglesia Modernista que se convierten “a la Tradición”, pero siempre ¨en plena comunión¨ con Roma…Modernista.

Aceptan el CVII pero lo interpretan (filtran) a la luz de la Tradición, obligando al CVII a decir lo que no dice.

Promueven la Misa Tridentina, pero NO critican el Novus Ordo (Misa de Pablo VI, Misa Nueva)

Defienden la Tradición CASIíntegramente (pero al aceptar el CVII tienen que ceder en ciertas cuestiones). Les encanta hablar de que la Tradición es VIVA para justificar su ¨línea media¨ y por lo tanto incompleta, respecto a los tradicionalistas propiamente dichos.

Ejemplos:

Todos los institutos tradicionales asociados a la Comisión ¨Pontificia¨ de Roma Ecclesia Dei, como por ejemplo:

– Instituto Buen Pastor

FSSP (Fraternidad Sacerdotal San Pedro)

– Instituto Cristo Rey

– Fraternidad Cristo Sacerdote y Santa María Reina

Otros grupos y congregaciones afines a esta postura teológica se pueden en contrar en la siguiente página web:

http://divinavocacion.blogspot.com/