CRONOLOGIA DE LA PERSECUCION RELIGIOSA EN CUBA

“La Iglesia exhorta, por último, a los fieles de los países donde ella vive libremente, a darse cuenta del peligro y los previene de nuevo contra el espejismo de una falsa coexistencia, como si entre la fe católica, la concepción del mundo católico y aquel sistema pudiera haber un acuerdo, se pudiera llegar a un acercamiento íntimo. Hay una coexistencia en la Verdad. En alguna ocasión anterior  hemos hablado de ella, y añadimos a lo dicho entonces: La Iglesia católica no apremia a nadie para pertenecerle; exige, sin embargo, la libertad de poder gobernar a sus fieles y predicar libremente el mensaje de Cristo, según su constitución y su ley. Esto es, naturalmente, la base indispensable para una coexistencia sincera”.

Pío XII, Radiomensaje al LXXVII Katholikentag, 2 de septiembre de 1956.

“Por razones de propaganda, los dirigentes comunistas niegan algunas veces que ellos sean adversarios de la religión. Pero esto viene a ser desmentido por los hechos innegables. En cualquier parte que el comunismo llega al Poder, tarde o temprano la Iglesia se ve privada de sus más evidentes derechos y está sometida a persecuciones violentas. Consecuentes con la doctrina, también la actuación de los comunistas es materialista”.

“El Decreto del Santo Oficio sobre el comunismo táctica abrir los ojos a los católicos que se dejan engañar por las falsas palabras de los propagandista del comunismo. Más claro que todas las palabras hablan los hechos”.

L’Osservatorio Romano, 27 de julio 1949.

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Enero de 1959: La Revolución Victoriosa llega al poder. De diversas partes se pregunta sobre las amenazas comunistas que lleva en sí. Castro contesta: “Nada debo a los comunistas“. “Cuba inaugura una era nueva que irá en sentido cristiano”. El P. Llorente, director de la Agrupación Católica Universitaria, da su testimonio: “Una nueva historia se hace en Cuba, en la que el espíritu cristiano prevalece sobre el materialismo pagano”.

Febrero de 1959: La depuración y los juicios popularesprovocan gran emoción en el mundo. Monseñor Pérez Serantes, Monseñor Müller y Monseñor Villaverde apelan a la clemencia, aunque subrayando que las penas de muerte están justificadas: los condenados son criminales notorios.

En una carta pastoral, Monseñor Serantes dice en nueve puntos lo que pudiera ser el programa de la Revolución, con esta “exposición de motivos”: “Sobre las ruinas de un régimen derrocado va a construirse otro, que no debe parecerse al anterior: de lo contrario ¿para qué han servido tantos sufrimientos y tantas muertes? Lo que pedimos, lo que esperamos, es una república claramente democráticadonde todos los ciudadanos puedan disfrutar de la plenitud de sus derechos humanos, una república donde, sin igualdades utópicas, todos se sientan tratados con una dignidad igual. Pedimos que, como cada mañana el sol brilla para todos, cada día nadie carezca del pan cotidiano; que nadie carezca de un trabajo equitativamente retribuido y que todos reciban oportunidades iguales para una educación humana”.

Marzo de 1959: De acuerdo con el laicismo estataldispuesto en la Constitución, el Gobierno suprime la enseñanza religiosa de las escuelas públicas. Poco antes empero, el Episcopado había publicado una carta colectiva al respecto en que se inquietaba de ciertas “ambigüedades” de la legislación que estaba en estudio. Pero, hablando de Castro, declaraba que “no hay razón para negarle la confianza”. Aparece la primera señal de abierta hostilidad contra la escuela privada, cuando se publica en el periódico “Revolución”, órgano del Gobierno, un editorial titulado; “Educación Romana ¿Para Qué”, en el cual se afirmaba la necesidad de prescindir de los principios católicos en la educación de la juventud cubana.

Abril de 1959: Los sacerdotes católicos habían organizado una amplia campaña alfabetizadora desde el comienzo de la Revolución,  hasta que les fue prohibida por el Gobierno, llegándose incluso a expulsar al Rvdo. P. Cipriano Cavero, S. J. Capellán de la Sierra Maestra y ciento veinte profesores católicos del Campamento de Managua, por orden del Ministro de las Fuerzas Armadas, que había nombrado Director de Cultura del Ejército, al comunista Osmani Cienfuegos, actual Ministro de Obras Públicas y Director de adoctrinamiento marxista a José Rivera, reeducado en Moscú. Se suprimen los crucifijos de los hospitales, y los auxilios espirituales y la celebración de la misa en la fortaleza de La Cabaña y demás instalaciones estatales.

Junio de 1959: Monseñor Evelio Díaz Cia se declara a fondo a favor de la Reforma Agraria, Monseñor Serantes expresa igualmente su acuerdo. Hace empero ciertas reservas sobre las inspiraciones marxistasque cree discernir detrás de algunos aspectos. El Arzobispo de Santiago se dice seguro de que Castro, “que está apartado de la tendencia marxista, sabrá llegar a la consolidación de su victoria revolucionaria”.

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A los que impugnan el linaje episcopal de Mons. López-Gastón (1ra parte)

22 de octubre del 2017 (Guadalajara, México)

Desde que me convertí al catolicismo romano en el 2011, comencé a investigar sobre la reacción de los obispos católicos contra de la herejía modernista que se hacía con el control eclesiástico a raíz del conciliábulo Vaticano II. Para desdicha mía, no encontré lo que esperaba. Yo deseaba encontrarme con que muchos obispos a lo largo del mundo hubieran reaccionado valientemente en defensa de la fe de siempre. Sin embargo encontré que casi todos los obispos del mundo entero apostataron pública y miserablemente (por diversas razones que solo Dios sabrá, pero apóstatas al fin y al cabo).

La inmensa mayoría de los obispos que tenía la Iglesia Católica en 1962, fueron tragando poco a poco las herejías y blasfemias del Vaticano II. Todos ellos, aceptaron cual papas legítimos, a los usurpadores de la divina silla de Pedro. Dichos usurpadores, desde Juan XXIII en adelante, han mantenido a millones de almas en las tinieblas, haciéndoles creer que siguen el catolicismo, cuando en su lugar implantaron una nueva religión ajena a la Tradición de la Iglesia que dicen representar.

¿A dónde fue la Iglesia entonces? La Iglesia Católica, la que había existido desde que Cristo la fundó hasta Pio XII, muerto en octubre de 1958, se conservó allí donde se mantuvieron firmes los obispos, sacerdotes, monjas, consagrados, seglares y fieles en general. Donde estaba la fe católica, los sacramentos católicos y los legítimos pastores(obispos) allí estaba la Iglesia, pues son esos 3 elementos los que definen una religión: doctrina (credo), liturgia (culto) y jerarquía (obispos).

Como sabemos que la Iglesia no puede desaparecer, nos parece difícil creer que Dios puede seguir considerando Iglesia Católica a un puñado de fieles congregados por apenas una docena de obispos y unos cientos de sacerdotesa lo largo del mundo entero. No obstante a nuestra duda, la realidad no es otra. Pero atención: no podemos blasfemar ni cuestionar la Divina Providencia, pidiéndole explicaciones de por qué razón ha permitido que esto ocurra en su Iglesia. Esto es algo que acostumbran hacer los falsos tradicionalistas de las líneas medias y de la FSSPX, ponerse a hacer sofismas como el siguiente:

Premisa A: Dios es todopoderoso y no permitirá nunca que su Iglesia quede sin papa

Premisa B: Los sedevacantistas dicen que Dios permitió que su Iglesia quedara sin papa desde 1958

Conclusión: La postura sedevacante es blasfema, pues cuestiona la omnipotencia de Dios.

Estupideces parecidas al silogismo anterior he escuchado incontables veces, sobretodo viniendo de los medios no sedevacantes, pero que están al tanto de la penetración modernista en el clero apóstata. A galimatías como estas hay que contestar:

Niego parcialmente la premisa A, pues la asistencia del Espíritu Santo a su Iglesia no es incompatible per se con la vacancia de la Santa Sede durante algún período más o menos largo. Esta Vacancia puede suceder como castigo divino y para purificación de los verdaderos fieles.

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