¿PUEDE CAMBIAR LA DOCTRINA CATÓLICA?

Fuente: https://moimunanblog.wordpress.com/2016/08/13/puede-cambiar-la-doctrina-catolica/

[Yo entiendo el siguiente artículo teniendo en cuenta que como establece el Concilio Vaticano I, en la Costitución  Dogmática Dei Filius, el Magisterio ordinario universal de la Iglesia es infalible. Si hubiera enseñanzas de la a Iglesia que no participaran en algún  momento de esta infalibilidad, vale lo que establece el artículo sobre que los fieles deben aceptar internamente las decisiones no infalibles.

En mi opinión uno de los problemas que finalmente dieron lugar a los  errores  del Vaticano II fue precisamente la reducción de la infalibilidad de la Iglesia, a su mínima expresión, condensada en la falsa expresión tan manida de la enseñanza “Ex cathedra” como opuesta a la enseñanza del magisterio ordinario del papa  y de la misma Iglesia. Al final to el mundo se creyó con derecho a dudar o  negar el magisterio secular de la Iglesia y el ordinario del Papa]

Claridad sobre un tema muy mal entendido

Francis-connell.jpg


¿Puede cambiar la Doctrina Católica?

Hay mucha confusión y malos entendidos, especialmente en estos días, sobre si la enseñanza católica  puede cambiar alguna vez, o si se ha cambiado en el pasado. Pero si fuera así, ¿Cómo se concilia esto con la Iglesia infalible?

En un sucinto artículo fácilmente legible “¿Puede cambiar la doctrina  católica?”, publicado en 1947, el P. Francis J. Connell, de la Universidad Católica de América aborda el tema de frente y, utilizando las necesarias calificaciones y distinciones, muestra qué parte de la enseñanza católica puede cambiar, lo que no puede cambiar, y cómo esto se relaciona con la infalibilidad de la Iglesia y de su misión divina para obtener la salvación de las almas.

Ponemos a su disposición este insuperable ensayo en formato PDF para su descarga gratuita a continuación:

“¿Puede cambiar la Doctrina Católica?” Por el P. Francis J. Connell, C.Ss.R. (Descargar PDF aquí)

American Ecclesiastical Review
vol. 117 (Nov. 1947), pp. 321-331

No hace falta decir, que el tratamiento del P. Connell carece por completo del necio concepto de Francisco acerca del “dios de las sorpresas” que habla por medio del magisterio sorpresa bergogliano. Éstos son algunos aspectos destacados del artículo del P. Connell:

Por supuesto, ningún católico puede aceptar sin reservas la afirmación de que la enseñanza de la Iglesia Católica está sujeta a cambios …. Pero también, excluir todo tipo de cambio de las enseñanzas de la Iglesia en diferentes épocas y en diferentes circunstancias sería contrario tanto a la historia como a la teología.
El propósito de este trabajo es establecer los principios generales sobre este tema y apuntar la vía de solución de la mayoría de los problemas que hay sobre la inmutabilidad o mutabilidad de las enseñanzas de la Iglesia.… El magisterio aprueba tácitamente una sentencia enseñada universalmente durante un considerable período de tiempo.… En la enseñanza dogmática o moral de la Iglesia, que está incluída prácticamente en todo lo que se manda, con aprobación o autorización [de la Iglesia] para el bien espiritual de los fieles, en virtud de la protección del Espíritu Santo, no se puede encontrar nada falso o perjudicial para las almas.
Los fieles están obligados en conciencia a aceptar internamente las decisiones aunque sean no infalibles, a pesar de que su exactitud no está garantizada por el carisma de la infalibilidad, pues su formulación y promulgación, sin duda, han sido hechas con la ayuda del Espíritu Santo.
… Sin embargo, a veces oímos a algunos católicos criticar tales enseñanzas, al parecer con la idea errónea de que ellos están obligados a aceptar solamente los pronunciamientos infalibles de la Iglesia.

En otras palabras: Si la Secta del Vaticano II fuera la Iglesia Católica y Francisco fuera el Papa, entonces el “juego ha terminado”.

El ensayo del P. Connell es una excelente herramienta contra la secta del Vaticano II, que clara y sustancialmente ha alterado la doctrina católica, ha impuesto leyes disciplinarias impías y perjudiciales, y ha emitido enseñanzas no infalibles  heréticas, erróneas, impías y absurdas. Por tanto, de manera irrevocable y definitivamente ella se ha descalificado a sí misma para afirmar que es la Iglesia Católica fundada por nuestro Señor Jesucristo.

Sobre este tema, es muy útil revisar el análisis de los errores del Vaticano II de Mons. Donald Sanborn mostrando cómo difieren sustancialmente de la doctrina católica preconciliar.

La consecuencia lógica de todo esto está presentada por Mons.  Sanborn en esta charla informativa y convincente:

La conclusión es, sencillamente, que sabemos que  la Iglesia del Vaticano II no es la Iglesia Católica porque Dios nos ha dado garantía de que la Iglesia Católica no puede hacer lo que la Iglesia del Vaticano II ha hecho. Para más detalles, nuestro artículo  “¿las puertas del infierno han prevalecido?” Es muy instructivo.

P. Francis J. Connell, C.Ss.R. (1888-1967) , fue uno de los mejores teólogos católicos nunca habidos en la Iglesia en los Estados Unidos. Fue un colega cercano a Mons. Joseph C. Fenton (1906-1969) y Mons. George W. Shea (1910-1990), quienes se enfrentaron al jesuita modernista P. John Courtney Murray sobre el error de la libertad religiosa  antes del Vaticano II, el cual hizo del error de Murray su propia enseñanza.

 Ver también:

 10 aug, 2016, 21:11

Sigue leyendo

6 DE AGOSTO 2016 – 71 ANIVERSARIO DE UN HORROR LLAMADO HIROSHIMA

Fuente: https://moimunanblog.wordpress.com/2016/08/06/6-de-agosto-71-aniversario-de-un-horror-llamado-hiroshima/

[Uno de los mayores crímenes de la historia fue la destrucción gratuita, porque no era ya necesaria en la estrategia de la guerra, de las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki. Las dos ciudades eran mayoritariamente católicas y esto probablemente fue lo que movió al miserable protestante y masón Presidente Truman a ordenar el bombardeo. Al horrible genocidio siguió la orden por parte de varios gobiernos norteamericanos de destruir fotografías y pruebas. Incluso se prohibió hablar de ello y difundir los hechos, no sólo en los Estados Unidos de Norteamérica sino en el mismo Japón, uniendo así a la crueldad del crimen la hipocresía e indignidad de las satánicas mentes de los gobernantes. de aquella nación. El pueblo norteamericano, conocedor de los hechos, se contentó durante muchos años con el vil ocultamiento. Lo anterior, hay que tenerlo en cuenta cuando se oyen reproches de ciudadanos de aquélla nación, hablar de hechos históricos que no les gustan, o del terrible pecado de “falta de democracia” en culturas y pueblos ajenos a la supuesta “menos mala” forma de gobierno.

Harry Truman, miembro del partido demócrata, firma la carta de las Naciones Unidas, que en su configuración y desarrollo real, es el primer jalón en la constitución de un Gobierno Mundial***.
Pero, ¿por qué un individuo que viola la convención de La Haya, que prohíbe expresamente el bombardeo de ciudades con civiles, aunque haya objetivos militares incluidos en su perímetro(acápite 23), y provoca tal holocausto de inocentes no está demonizado, como Hitler?
Parece que en este caso también se cumple el adagio de Machiavello.

Aquellos que triunfan nunca resultarán avergonzados por el modo como hayan triunfado.

[Historia Florentina (III)]

Quizás  esta foto**** sea la explicación más plausible de la horrenda orden dada por el Presidente Truman.


Masonic portrait of Harry S. Truman by Greta Kempton. January 20, 1949 en la Harry S. Truman Library and Museum

En esta fecha que nos trae recuerdos tan trágicos, les ofrezco el siguiente artículo en homenaje a Japón y a las víctimas de tan trágicos sucesos, que aunque son hoy  día perfectamente conocidos no tienen la resonancia debida similar a a las teatrales conmemoraciones vistas recientemente por ejemplo en Auswitz durante el viaje del “papa” Francisco que ni siquiera se dignó citar la matanza de Katín, por parte del Ejército Rojo, a no mucha distancia, en la misma nación, del citado enclave anterior.]

Sigue leyendo

REVOLUCIÓN Y RELIGIÓN – 2da parte

Autor: Jose Luis Uribe Fritz

che_web

Los frentes de este ataque que hemos señalado y sus fases más determinantes, son los siguientes:
1.-Proceso revolucionario Filosófico-Ideológico-Político (primera fase): revolución francesa 1789.
-Persecución religiosa cruel y sanguinaria (primera fase).
-Prohibición legal de las instituciones religiosas (primera fase).
-Infiltración masónica-revolucionaria de la Iglesia (primera fase).
-Modificación del orden político-legal-institucional: leyes laicas (primera fase).
-Negación de la Revelación y la religión (primera fase).
Siglos XVIII y XIX. Esfera de acción: local y regional; Francia y Europa.

Sigue leyendo

REVOLUCIÓN Y RELIGIÓN – 1ra parte

Autor: Jose Luis Uribe Fritz

comunismo1

“El comunismo científico es la ideología de la clase obrera que tiene como fin producir su liberación”. Esta sentencia fundamental del comunismo, es ampliamente conocida y majaderamente reiterada por los teóricos de las organizaciones de izquierda y sus libelos, desde hace más de un siglo y medio. Sin embargo, desde hace unos treinta años, que ya no se viene escuchando, ni leyendo ni esgrimiendo como argumento de análisis de la contingencia política, salvo en aquellas agrupaciones de izquierda (trotskismo 4ª internacional, stalinistas, maoístas, foquistas-guevaristas, anarco-comunistas, etc.) que se mantuvieron en gran parte, al margen de la renovación ideológica del socialismo y que para efectos prácticos del proceso revolucionario actual, no tienen una mayor influencia. Aunque de una u otra forma se han integrado al proceso revolucionario moderno, desde la periferia del mismo y no en posiciones de vanguardia. Y frente a este raro auto mutismo con respecto a uno de los “dogmas” centrales del socialismo científico, más que preguntar cuánto de esta realidad subsiste como punto de partida de una contingencia preexistente para la izquierda; en el proceso de la aprehensión que obligadamente deben hacer de las “contradicciones político-económicas” que producen a su vez, las “condiciones coyunturales objetivas” de opresión necesarias suprimir para lograr la anhelada e inevitable “liberación” del proletariado; hoy en día, es más apropiado inquirir, sobre qué tipo de liberación se alude; o siempre se ha encubierto mejor dicho; en verdad, bajo esta formulación doctrinaria. Porque es evidente para todo el mundo, pues está en la superficie de la política formal, que ya nadie oye hablar a los “neo” revolucionarios, de “materialismo histórico”, “dialéctica”, “socialismo científico”, “lucha de clases”, “clase obrera”, “conciencia e identidad de clase”, “proletariado”, “solidaridad proletaria”, “desalineación”, “internacionalismo proletario”, “vanguardia del pueblo”, “poder popular”, “explotación capitalista”, “vía revolucionaria de masas”, “insurrección popular” “avanzar sin tranzar”, ni de eliminar al odiado “Estado burgués, la democracia burguesa y a la burguesía misma”. En cambio, sí se les oye hablar profusamente, de “tolerancia”, “solidaridad”, “paz”, “no violencia”, “objeción de conciencia”, “derecho a la diferencia”, “organización no gubernamental”, “igualdad”, “diversidad”, “feminismo”, “patriarcado”, “derechos humanos”, “derechos sexuales y reproductivos”, “autodeterminación”, “autogestión”, “empoderamiento”, “ciudadanía”, “revolución ciudadana”, “consejismo”, “movimientos sociales”, “asamblea nacional”, “asamblea constituyente”, “poder local”, “organización horizontal”, “multiculturalismo”, “no discriminación”, “inclusión”, “visualización”, “democracia directa”, “voceros”, “facilitadores” y un largo etc. de neologismos ideológicos, que no guardan una relación directa con la doctrina materialista de explotación-liberación económica que siempre ha sido el sustrato ideológico de la práctica revolucionaria. Más adelante retomaremos este punto para analizarlo en mayor profundidad. Bástenos por ahora hacer notar, primero; que bajo esta maraña de terminología neosocialista, persisten inalterables los cuatro objetivos ideológicos de la revolución: el fin de la religión, del Estado-Nación, de la familia y de la propiedad privada. Y segundo, que frente a este para muchos, ininteligible léxico de nuevas nomenclaturas y conceptualizaciones de neo “paradigmas” ideológicos revolucionarios, cabe representar lo que señala el insigne apologista Católico, el Padre Alberto M. Weiss, que “es muy reducido el número de los que, en las grandes luchas intelectuales, saben darse cuenta de toda la importancia de una palabra.”

Sigue leyendo

EN LA IGLESIA ECUMÉNICA NO HAY SALVACIÓN

Por Homero Johas 
“Es una falsa religión cristiana, totalmente ajena a la única Iglesia de Cristo.”
Pío XI (Mortalium Animos)
1. Escepticismo y ateísmo: las bases de la nueva religión
Tiempo atrás, publicaron los diarios una declaración de Juan Pablo II: “La ciencia debe reconocer sus límites y su impotencia para alcanzar la existencia de Dios. Ella no puede afirmar ni negar esta existencia (…) Querer una prueba científica de la existencia de Dios significa reducir a Dios a las dimensiones de nuestro mundo y por lo tanto, equivocarse metodológicamente sobre lo que es Dios” (O Globo, 17-11-85).
La afirmación es tan absurda en los labios de un “papa” que sería necesario obtener la confirmación de las fuentes para tener certeza sobre el hecho. El Vaticano I enseña que Dios “puede ser conocido de modo cierto por la luz natural de la razón humana a partir de las cosas creadas…” (D.S. 1785). La afirmación atribuida a Juan Pablo II es la de los modernistas que sostienen: “el hombre no es capaz de elevarse hasta Dios; tampoco puede conocer su existencia ni siquiera por las cosas que se ven”, refirió San Pío X (D.B. 2O72). Y el Modernismo, en eso, muestra su base sobre la filosofía agnóstica, contraria a la capacidad de la razón y que la juzga impotente para ir más allá de los sentidos. Es la doctrina de los materialistas y ateos, de los agnósticos, de los escépticos, de los sin Dios. El Creador pasa a ser el objeto de un irracional “sentimiento religioso”, tan subjetivo como la infatuada “ciencia” contradictoria de los agnósticos. ¿Cómo podría la Iglesia Católica tener un “papa” que se coloca al lado de los ateos y del agnosticismo?
Sin embargo, si miramos bien el lenguaje de Juan Pablo II, él hace ahí sólo una repetición de la doctrina del Vaticano II: el agnosticismo es el fundamento doctrinario de la Libertad Religiosa y de la “Iglesia” ecuménica. En el Concilio se predicó un “derecho” natatural de no seguir la verdad, la “igualdad jurídica” entre la religión verdadera y las falsas, el “sentimiento religioso”, la “no discriminación por razones religiosas”, el derecho de cada uno a seguir “su fe”. El pluralismo religioso es sostenido como “fundado en la naturaleza del hombre”. Entonces, en vez de seguir las leyes de Dios, cada uno sigue “su propia verdad” subjetiva. Estamos, por lo tanto, tétricamente, delante de una religión agnóstica, escéptica, que no afirma una ciencia objetiva, una revelación externa, un Dios exterior. Por eso Juan Pablo II relativizó la ciencia al “mundo nuestro” personal, utilizando para eso las mismas palabras de los ateos. Cada cual tendría su “mundo” propio, interior, subjetivo.

Sigue leyendo

Hilo conductor de la heterodoxia de los papas conciliares hasta Francisco

Tomado de: https://moimunanblog.wordpress.com/2016/06/29/hilo-conductor-de-los-apas-conciliares-hasta-francisco/

[Magistral artículo de la revista SISI NONO (de la que hemos hecho alguna severa crítica sobre algunos de sus artículos) que demuestra la defección de la Fe católica de algunos de los 6 papas conciliares. No sería difícil traer sobre lo dicho en el artículo, las  posiciones ideológicas de Benedicto XVI que pueden también juzgarse como concausantes de la demolición de la Iglesia y de la Fe católica que contemplamos en nuestros días. Como dice el autor

Todo esto nos hace pensar que, llegados a este punto, sólo una intervención especial divina podrá volver a poner las cosas en su sitio. En efecto, el morbo modernista no sólo ha penetrado en la Iglesia, sino que ha llegado a su vértice. Ahora bien, por encima del Papa está solamente Dios y, como los artífices de la teología neo-modernista han sido cuatro Papas: Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo II y Francisco, sólo Dios puede detener la avalancha de errores que ha caído sobre el mundo eclesial a partir de 1959.

Este artículo debería ser ilustrado con todo lo dicho en los posts puestos bajo las categorías respectivas en las pestañas superiores, con los nombres de los “papas conciliares” – que implementaron el Concilio Vaticano II-  verdaderos artífices de la destrucción católica operada mediante el pensamiento modernista ya condenado por Pío X como “colector de todas las herejías” ]

Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo II, Francisco y la Modernidad

Juan XXIII

1º) Juan XXIII, en el Discurso de apertura del Concilio (11 de octubre de 1962), dijo: “hieren a veces el oído sugerencias de personas […] que en los tiempos modernos no ven sino prevaricación y ruina, van diciendo que nuestra edad, comparada con las pasadas, ha ido empeorando. […]. A Nos parece deber disentir de estos profetas de desventura [1], que anuncian siempre eventos infaustos […]. Siempre la Iglesia se ha opuesto a los errores, a menudo los ha condenado con la máxima severidad. Ahora, sin embargo, la esposa de Cristo prefiere usar la medicina de la misericordia más que la severidad. […]. No ya que falten doctrinas falaces […], sino que ahora parece que los hombres de hoy son propensos a condenarlas por sí mismos” (Enchiridion Vaticanum, Documenti. El Concilio Vaticano II, EDB, Bolonia, IX ed., 1971, p [39] y p. [47]).

Respondemos:

a) “Los tiempos modernos” comienzan con Descartes para la filosofía, Lutero para la religión y Rousseau para la política y sus sistemas están en ruptura con la Tradición apostólica, la patrística, la escolástica y el dogma católico. En efecto, la modernidad está caracterizada por el subjetivismo sea en filosofía: “Pienso luego existo” es la vía abierta por Descartes al idealismo, para el cual es el sujeto el que crea la realidad; sea en la religión: libre examen de la Escritura sin la interpretación de los Padres y del Magisterio y relación directa del hombre con Dios sin mediadores (Lutero: “sola Scriptura”, “solus Christus”); sea en política: el hombre no es un animal social por naturaleza, antes bien camina solo, y por tanto es el hombre el que crea la sociedad civil y temporal mediante el “pacto social”.

El subjetivismo de la modernidad, uniéndose a la doctrina cristiana, la transforma, la vacía desde dentro, la convierte en un producto del intelecto humano o del subconsciente y no ya una Revelación divina real y objetiva a la cual se tiene el deber de asentir.

La afirmación de Juan XXIII coincide con la esencia del modernismo así como la describe San Pío X en la Encíclica Pascendi (8 de septiembre de 1907): el connubio entre el idealismo filosófico de la modernidad y la doctrina católica, que se convertiría así en un producto del pensamiento o del sentimiento humano.

Sigue leyendo

TRIDENTE

Fuente: https://moimunanblog.wordpress.com/2016/05/15/el-tridente/

Por Nacho Alday

TRIDENTE 

Las puntas del tridente que la Revolución está usando para destruir los restos de Cristiandad que aún subsisten en Europa son:

1 – El islamismo con sus kalasnikov, cinturones explosivos y masacres. 

2 – Los movimientos de izquierda en alianza con ellos como se ha visto en el caso del nuevo alcalde londinense, un musulmándel partido laborista. 

3 – La anti-iglesia, que aparentando ser la Santa Iglesia, predica a los cuatro vientos la claudicación y el entreguismo, como otrora hizo el obispo Oppas en la Península Ibérica, haciendo que las puertas del viejo continente sean abiertas al enemigo. Bergoglio,como se vio en la isla de Lesbos y con el Premio Carlomagno, se suma así a la yihad de una manera muy eficaz. Es exactamente lo opuesto a lo que hizo San Pio V convocando la Cruzada de Lepanto.