Una teoría peligrosa: la deposición del papa hereje

Por Maxence Hecquard

Maxence Hecquard - seglar

Este texto es la continuación de mi controversia con Dominicus del convento dominico en La-Haye-aux-Bonshommes (Avrillé, Francia) en mi libro «La crisis de la autoridad en la Iglesia, ¿son legítimos lis papas del Vaticano II?» (ed. Pierre-Guillermo de Roux 2019). Había dado una respuesta más detallada en Lectura y tradición de julio a agosto de 2019. El lector puede encontrar esta otra respuesta en Internet.[1] En este texto profundizo la teoría de la deposición del mismo papa herético.

Tomemos nuevamente los elementos de la controversia que me oponen a Avrillé. Los papas del Vaticano II declaran públicamente herejías. Incluso los católicos Ecclesia Dei ahora lo reconocen. ¿Cómo esto es posible si el Concilio Vaticano (1870) definió que un Papa es infalible, en sus declaraciones como Papa? La explicación más obvia es que son impostores, es decir que fueron elegidos en violación de las reglas y que su elección no es válida, tal vez porque se unieron antes a sectas o herejías prohibidas…

En cualquier caso, los fieles católicos se enfrentan a una dificultad: ¿qué actitud debemos tener hacia estos “pontífices” heréticos?

Algunos, es la posición de Avrillé (posición Lefebvrista), consideran que los papas conciliares no han comprometido su carisma de infalibilidad. Sus herejías se exponen de manera privada. Por lo tanto, estos teólogos intentan explicar que el Vaticano II no pertenece al magisterio extraordinario, sino al magisterio ordinario de la Iglesia, con el razonamiento subyacente de que este magisterio es responsabilidad del Papa como doctor privado si no coincide la tradición de la Iglesia. Estos teólogos consideran que, así como la Iglesia tenía el poder de designar a un hombre para el pontificado supremo, tiene la autoridad para declarar su pérdida. Por lo tanto, los pontífices del Vaticano II, herejes como doctores privados, deben ser depuestos por la Iglesia que los colocó donde están. Esta es la doctrina de Cayetano adoptada por Juan de Santo Tomás.

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El rito exterior sin la intención interna, no es suficiente para la validez del sacramento

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Excelente trabajo del Padre José Vicente Ramón González, publicado en su página Sede de la Sabiduría.

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Se trata en el presente artículo de evaluar si, según el testimonio de D. Julio Aonzo, obró éste con conciencia recta para dejar de ejercer el ministerio sacerdotal y, por ende, el episcopal, al considerar que el sacramento del Orden sacerdotal que había recibido era nulo, inválido por causa de que el «obispo» ordenante ni siquiera era sacerdote.

Resumen del caso: Aonzo fue «ordenado» en Albano, Italia, el 22 de agosto de 1982 por Marcel Lefebvre. Fue «consagrado» obispo por Monseñor López Gastón, en Chiguagua, México, el 28 de diciembre de 1992. Dijo su última Misa, hasta hoy, en Pascua de 1996. Las razones de Aonzo para no ejercer más el episcopado, ni el sacerdocio, que él mismo arguye, son las siguientes:

1ª Aunque Mons. José Ramón López Gastón fue un verdadero obispo de la Iglesia católica, no pudo transmitirle el episcopado, porque para ser válidamente consagrado obispo, se ha de haber recibido antes el presbiterado.

2ª Él llegó a la conclusión de que no había recibido el presbiterado, porque Marcel Lefebvre no pudo tampoco recibir el presbiterado de manos del obispo masón grado luciferino, Caballero Kadoch, Lienart.

3ª Lienart no pudo recibir el episcopado válidamente, o sea fue nulo, o al menos muy dudoso porque cuando lo «consagraron» obispo, él ya era Caballero Kadoch de la masonería luceferina, y es muy improbable que un masón de grado luceferino pueda tener la intención de hacer lo que la Iglesia hace, porque no basta querer hacer el rito

4ª Si la recepción del episcopado de Lienart fue nulo, jamás pudo ordenar a Marcel Lefebvre válidamente.

5ª Y aunque Marcel Lefebvre «recibió» más tarde «el episcopado» de manos del luciferino Lienart, y aunque hubo otros co-consagrantes no luciferinos en la ceremonia, dado que Lefebvre no era sacerdote, su episcopado es inválido y totalmente nulo.

6ª Luego el propio Aonzo al investigar su situación, concluye que Lefebvre no siendo obispo, no le pudo conferir el presbiterado a él.

Para las pruebas indubitables de la pertenencia de Lienart a los altos grados de la masonería luciferina- que el propio Marcel Lefebvre reconoce en dos audiencias-, les remitimos aquí o aquí, entre otros sitios respetables, ya que no es el tema del presente artículo.

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Píldoras Anti-Lefebvristas 1

Lefebvre

Una página de Facebook llamada “Varón Católico” tiene varias publicaciones anti-sedevacantistas basadas en puros sofismas y manipulaciones grotescas de la teología católica. Por la gran susceptibilidad de los incautos e ignorantes que al leer dichos textos podrían terminar dándole fe a su contenido, me he propuesto refutar algunos, para que queden evidenciados en su mentira y terrorismo teológicos los lefebvrones desesperados de la pérfida Fraternidad Sacerdotal San Pio X y todos sus hijos e hijastros espirituales.

1 – Sobre la misa una cum (publicado el 26 de julio del 2018)

“Pero, ¿no tienen razón los sedevacantistas al rehusarse a nombrar al Papa en la Misa para mostrar que no están en comunión (una cum) con un hereje (al menos materialmente) y sus herejías?

La expresión una cum en el Canon de la Misa no significa que uno afirma estar “en comunión” con las ideas erróneas del Papa, sino más bien que uno quiere rezar por la Iglesia “y por” el Papa, su cabeza visible.

Para estar seguros de esta interpretación, además de leer los estudios de los eruditos realizados sobre esta materia, basta con leer la rúbrica del misal para la ocasión de un obispo que celebra Misa. En este caso, el obispo debe rezar por la Iglesia una cum… me indigno fámulo tuo, lo cual no significa que reza “en comunión conmigo… tu indigno siervo” (¡cosa que no tiene sentido!), sino que reza “y por… mí, tu indigno siervo”

Refutación

El argumento es tan simplón que solo a un ignorante podría confundir, pues es sofístico de punta a cabo.

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