Contestación a una vieja calumnia contra el linaje de Mons. López-Gastón

Cuba, 8 de mayo del 2018

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En el sitio web “Foro Católico”, al igual que en otros foros de tradicionalistas, o mejor dicho de “tradi-locos” (aquellos pseudo-católicos que piensan que para ser católicos solo se necesita defender la “Tradición” y asistir a cualquier capilla donde se celebre la misa tridentina, sea independiente, cismática o acéfala) hay abundantes calumnias contra los obispos relacionados con el linaje episcopal que desciende de Mons. Datessen. Me refiero específicamente a Mons. Pierre Sallé, Mons. Mamistrá, Mons. López-Gastón, Mons. Urbina y Mons. Squetino.

En el presente post, contestaré brevemente a las principales calumnias que contra ellos hay por la Red de Redes, dejando para un posterior opúsculo más extenso y acabado, el análisis exhaustivo de toda la “mitología anti-Squetino” que esparcen los tradi-locos.

1) “En una lista conocida sólo aparecen 14 sacerdotes ordenados por Mons. Carmona, y López-Gastón por ninguna parte”

Este tipo de sofismas es el que generalmente usan los tradi-locos, aludiendo a supuestas listas exhaustivas de ordenados al sacerdocio por Mons. Carmona. Ahora bien, esto no significa nada pues dichas listas han sido elaboradas por “católicos” obsesionados con criticar y denostar el episcopado de Mons. Squetino. Cualquier alusión a los obispos que entroncan con Mons. Squetino, serán calumniados para anular su apostolado y esparcir la duda sobre los fieles asociados a dicho obispo, que por su conocida prudencia, sabiduría y santidad, es uno de los pocos obispos serios que tiene Hispanoamérica.

Pero si fuera insuficiente todo esto que digo, les presento una foto donde aparecen sentados juntos, Mons. Carmona y el padre (todavía no era obispo) José Ramón López-Gastón, vestido de sacerdote. Por tanto, dicha foto demuestra como mínimo, que el obispo Carmina tenía por sacerdote válido a López-Gastón. Es una prueba de que él lo trataba como tal. En ese caso… que cada quien saque sus propias conclusiones.

Carmona y Lopez Gaston

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¿Dónde está la Iglesia? – Parte II – Mons. Squetino

Primera Parte de este artículo de Mons. Squetino: https://cubacatolica.wordpress.com/2017/10/04/donde-esta-la-iglesia-mons-squetino/

          Hace un tiempo publicamos en el blog un artículo sobre la unidad de la Iglesia, y mostramos que al ser una nota la Unidad, si ella faltara, faltaría la Iglesia pues la Iglesia de Cristo es dogmáticamente UNA, SANTA, CATÓLICA Y  APÓSTOLICA, teniendo como un propio la visibilidad. La Iglesia de Cristo es Una y Única y además, como dice S.S. Pio XII, debe ser visible. Donde falte una de éstas notas, falta la Iglesia de Cristo.

          Nos dice Su Santidad León XIII en su encíclica “Satis Cognitum“: “Ahora bien, si se mira lo que ha sido hecho, Jesucristo no concibió ni formó a la Iglesia de modo que comprendiera pluralidad de comunidades semejantes en su género, pero distintas, y no ligadas por aquellos vínculos que hicieran a la Iglesia indivisible y única, a la manera que profesamos en el Símbolo de la fe: Creo en una sola Iglesia… Es pues, la Iglesia de Cristo única y perpetua. Quienquiera de Ella se aparta, se aparta de la voluntad y prescripción de Cristo Señor y, dejado el camino de la salvación, se desvía hacia su ruina.”

          En ese artículo decíamos que, ante la crisis actual, cuando uno se pregunta dónde está la Iglesia Católica, deberíamos afirmar que estaba en aquella congregación de fieles (Coetus Fidelium) que quisieran eficazmente la elección del Papa para acabar con la vacancia que se prolonga desde la muerte de S.S. Pío XII.

          Últimamente, el P.Basilio Méramo está predicando en sus sermones sobre la validez de las ordenaciones y consagraciones de Mons. Thuc, ataca su obra argumentando que estaba loco, y defendiendo a capa y espada a Mons. Lefebvre y su actuar, separando a Mons. Lefebvre de su Fraternidad San Pío X diciendo que es resultado del P. Schmidberger y los obispos consagrados por Mons. Lefebvre.

          Yo, personalmente, no hago un santo de Mons. Thuc, sí cometió errores en su obrar, errores de los que Dios se sirve para continuar su Iglesia, aunque a muchos no les guste.

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Tercera respuesta al P. Meramo

El Padre Basilio Méramo me acusa de cobardía por no publicarle su última “réplica”, he aquí mi respuesta.

Padre Basilio:

No es cuestión de pantalones, sino de honestidad intelectual e integridad católica. Yo no soy un liberal, y no tengo por qué publicarle sus errores y diatribas teológicas, frutos no del estudio sereno sino del apasionamiento sectario que lo aflige. Estudie el asunto con integridad y entonces será escuchado por los católicos serios. Mientras tanto solo en su capilla será tenido en cuenta. La Iglesia Católica no es un circo.

Su gigante sabiduría pretendiendo refutar la objeción que pone el padre Altamira a la cuestión de la validez del episcopado de Mons. Lefebvre es de humo, pues no aplica lo que usted dice de que un obispo masón siempre pretende trasmitir el episcopado porque los satanistas quieren conservar el poder en sus sectas para burlarse de la Iglesia y de Cristo. ¿Por qué no aplica ese argumento? Sencillo, porque los obispos masones infiltrados en la Iglesia sólo trasmitían ese poder episcopal válidamente a quienes seguirían sus pasos y formarían parte de ese complot cabalístico y masónico contra la Iglesia. Por el contrario, si los ordenados no serían proclives a las ideas masónicas de Lienart, ¿por qué Lienart estaría interesado en trasmitirle el episcopado válidamente? ¿Acaso le interesaba a Lienart consagrar obispos válidamente para la Iglesia Católica? ¿Estaba muy interesado en eso? ¿No es precisamente eso, acabar con las sagradas órdenes, lo que han pretendido desde el siglo XIX los carbonarios y demás sociedades secretas? Lo otro sería lanzar la especulación de que Lienart le trasmitió el episcopado a Lefebvre porque pensó que este era de su partido masónico, y en ese caso, ¡!ay!!, sería mejor ni seguir el argumento.

Por tanto padre, lo que dice Altamira lejos de ser una objeción satánica, es totalmente plausible y válida. La que viene del infierno para confundir a los fieles es la suya, tratando de pintar a su excelencia Mons. Thuc, contra viento y marea, como  un loco o desquiciado. Calumniar es pecado, y grave, peor si la persona calumniada es un obispo de la Iglesia.

Gústele a Ud. o no, los errores tácticos de Mons. Thuc son NADA, comparados con la concepción herética y galicana del papado y de la Iglesia que tenía Mons. Lefebvre. Usted recibió el “sacerdocio” de él, pero eso no quita que usted pueda analizar la cuestión con objetividad. Sea valiente, y si descubre que necesita reordenarse, acuda a cualquier obispo “thucista”, de los que tanto ha calumniado, para que no exponga a la duda a sus feligreses.

Usted me dice en su correo que yo fui quien se metió con usted sin que nadie me hubiera llamado a emitir mi opinión, pero:

  1. a) Usted está cuestionando un asunto que compete a toda la Iglesia Católica (la validez del linaje episcopal de Mons. Thuc)
  2. b) No es mi opinión, sino la de la mayoría de los tradicionalistas, y por tanto, en ese sentido, no hablo solo, sino que escribo en nombre de muchos que por falta de tiempo en este mundo tan agitado y siniestro, apenas pueden tomarse unos minutos para responder a sus diatribas tenebrosas.

Por tanto, si usted tiene derecho a que yo le publique sus “réplicas” en mi blog, yo también tengo el mismo derecho a que mis escritos contestando a sus argumentos, sean publicados en el suyo. De lo contrario, usted estaría aplicando algo que aparentemente critica mucho en sus sermones: la ley del embudo, ancho para usted y estrecho para mí. Sea justo y honrado.

Que Dios le permita serenarse en esta polémica, y pueda ver la Verdad.

PD – Conocido es que en la consagración episcopal de Mons. Lefebvre estuvieron presentes otros obispos además de Lienart, por lo que el verdadero problema fue su ordenación sacerdotal, en la cual si estuvo exclusivamente Lienart. Siendo dudosa su ordenación sacerdotal, el episcopado sería dudoso, pues no puede recibir el obispado quien no ha recibido previamente el sacerdocio. No obstante, el argumento que hago se aplica igual: ¿Estaba muy interesado Lienart en aportarle sacerdotes validos a la Iglesia Romana?

Contra-réplica al P. Bailio Méramo

Carta abierta al P. Basilio Méramo

Cienfuegos, 18 de abril del 2018

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Padre:

No pretendo ser teólogo, ni filósofo, y mucho menos un sabio. Mis conocimientos de teología católica son fruto del estudio de muchos libros católicos que algunos sacerdotes me han recomendado. No pretendo igualarme a usted, pues no soy sacerdote y no tengo la ciencia sagrada que tienen ustedes. No pretendo humillarlo en público ni en privado, refutándole y haciéndole quedar mal parado. Simplemente quiero mostrarle los argumentos que yo he encontrado a favor de la validez y legitimidad de Mons. Thuc, contrariamente a lo que usted últimamente viene diciendo.

Escribo yo, pero no estoy solo, y con esto lo que quiero decir no es que algún sacerdote u obispo dirija mis escritos, sino que en ellos no expreso otra cosa que el común pensar de muchos católicos del mundo entero. He hecho mis averiguaciones y diligencias pertinentes, para no escribir tonterías. Jamás me hubiera atrevido a polemizar en un tema sin tener los elementos. De lo contrario sería esto una falta de respeto al tiempo que tanto usted como yo tenemos que dedicar a seguir esta disputa.

Yo quiero suponer que usted más que malicia y deshonestidad intelectual, simplemente desconoce algunos elementos del asunto que analiza (me refiero principalmente al linaje Thuc pero indirectamente también al conclavismo). Y digo esto, porque teniéndole por un sacerdote culto y preparado (sus opúsculos teológicos son bien fundados), no encuentro otra explicación que el que usted desconoce la versión adecuada de los hechos y por eso ahora sale con esa cantidad de verdades a medias y sofismas, para terminar en algo que hace mucho tiempo está refutado.

Le quiero poner una analogía de otra cuestión que en el mundo tradicionalista es muy mal vista, criticada apriorísticamente y sin tomarse el trabajo de hacer muchas averiguaciones: el milenarismo. Los argumentos que usted emplea para criticar a Mons. Thuc tienen el mismo valor, que los argumentos que usan los anti-milenaristas para criticar el Milenio (que si el Santo Oficio declaró no ser segura la enseñanza del milenarismo, que la obra del padre Lacunza fue puesta en el Índice, etc.). Así como usted ha demostrado muy bien, aquellos argumentos contra el milenio son puros sofismas, pero aun así hay muchos que por su “tirria” anti-apocalíptica y anti-milenarista, siguen repitiéndolo sin saber que ya están refutados. Algunos conocerán esos argumentos, pero por deshonestidad intelectual prefieren dar a entender que no existen. Pues verá usted que lo mismo pasa con la cuestión del linaje de Mons. Thuc: hace muchos años, más de 20 aproximadamente, se levantó una serie de calumnias y mentiras contra Mons. Thuc para desprestigiarlo y confundir a los católicos sedevacantistas que recibían los sacramentos de los sacerdotes y obispos “thucistas”. Algunas de estas acusaciones vertidas contra Mons. Thuc eran verdades injustamente consideradas y sacadas de su contexto, otras eran verdades a medias y algunas por supuesto, eran simples calumnias.

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Respuesta del P. Méramo a David A. Martínez

Mi estimado David:

Cuando uno no asimila bien los conceptos teológicos, el error se posibilita, tal cual como le está pasando a usted, quizás con la mejor buena intención, así que ahora resulta que para no ser un clero vago, hay que estar bajo un Obispo thucista; no sea ridículo, pues la línea thucista está viciada por las consagraciones hechas a veterocatólicos, en el supuesto caso que hayan sido válidas, esto, sin entrar en la duda de su estado mental, pues en tal caso de estar desequilibrado, serían inválidas y en el mejor de los casos, hay una duda positiva, que no viene del Obispo de Toulon, sino del mismo actuar de Ngo Dinh Thuc y que en su momento el P Barbará, el P. Sanborn y el P, Cekada entre otros, ponían en tela de juicio antes de cambiar, por simple necesidad de supervivencia.

Monseñor Lefebvre pensabaque Mons. Thuc no estaba en sus cabales y aunque yo en su momento no conocía los pormenores.Cuando leí el escrito del P. Cekada me incline por la opinión favorable. Pero es evidente que Cekada en su artículo no hacía mención de todo lo que él anteriormente pensaba y para ser transparente, debía de haberlo por lo menos señalado en ese escrito, pues no es lo mismo que si hay materia, forma e intención el rito es válido, mientras que el ministro este en sus cabales, qué si no lo está, pues la cosa cambia completamente.Pues, cuando después se ve todo el proceder de Ngo Dinh Thuc, consagrandoal Palmar de Troya por una aparición de la Virgen, una bilocación delsupuesto verdadero Papa Pablo VI y de los estigmas recibidos por Clemente Domínguez del P. Pío y todas sucesivas consagraciones a una serie de veterocatólicos que son cismáticos y herejes, todo cambia. Además, aún después de consagrar al P.Guérard des Lauriers, al P. Zamora y al P.Carmona, vuelve a reincidir consagrando  a Datessen poco antes de morir, que es un veterocatólico, cabe preguntarse, dónde está la cordura de Monseñor Thuc, o en caso contrario ¿dónde está su fe como obispo católico?

Después de sus consagraciones al Palmar de Troyase  retracta pidiendo perdón a Roma al ser excomulgado;cabe preguntarse entonces, en qué quedó la aparición de Nuestra Señora, la bilocación de Pablo VI y la petición de perdón entonces alsosías?, pero antes consagra a Comte de Labatd’Arnoux un veterocatólico. Luego de esta reconciliación con Roma vuelve a sus andanzas consagrando a cismáticos y herejes veterocatólicos, por lo cual el P. Cekada señala: “El Arzobispo Thuc vez elevó al episcopado (por enésima vez) a Jean Laborie, jefe de una secta cismática de viejos-católicos, la Iglesia Latina de Toulouse. También ordenó a otro viejo-católico de Marsella llamado Garcia, y a un ex convicto llamado Arbinet que luego llegó a ser ‘obispo’ del Palmar”.

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Objeciones al artículo del P. Basilio Méramo sobre Mons. Thuc

Objeciones al artículo del P. Basilio Méramo sobre Mons. Thuc y el mal llamado sedevacantismo visceral

Domingo de Ramos, 25 de marzo del 2018

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El pasado 19 de marzo del presente año, el padre Méramo publicó un artículo de nueve páginas titulado “EXTRAÑO PENSAMIENTO DE UN SUPUESTO TRADICIONALISTA Y SU CEREBRO GRIS EL P. GUÉRARD DES LAURIERS”. En dicho opúsculo el padre se propone tres objetivos claramente distinguibles:

  1. Divulgar la duda sobre la honestidad y coherencia doctrinal de Mons. Thuc que habiendo defendido posiciones modernistas en el Vaticano II, luego aparece como campeón del anti-modernismo, declarando la sedevacante.
  2. Lanzar la sospecha sobre la validez de las consagraciones episcopales de Mons. Thuc, recurriendo al ya viejo y refutado sofisma de su supuesto estado mental.
  3. Demostrar que la concepción teológica de Lefebvre y por tanto de los lefebvristas (uno de ellos el mismo P. Méramo) respecto al papado y a la crisis actual de la Iglesia es la más aceptable y sabia, cuya postura tiene a dos enemigos por la izquierda y por la derecha, los primeros los modernistas conciliares y los segundos los llamados por Méramo “sedevacantistas viscerales”, exagerando ambos, el respeto debido al Papa.

Tengo que reconocer que yo fui durante algunos años seguidor del Padre Méramo, en tanto que leía muchos de losescritos publicados en su sitio web, y escuchaba domingo tras domingo todos su sermones. Por tanto, conozco perfectamente la manera de argumentar que suele utilizar el padre y los lugares teológicos que acostumbra usar para fundamentar su postura.

Sobre el Método que emplea el padre Méramo

El padre Méramo usa un método sofístico en sí mismo. Él cita los escritos del padre Cekada, escritos por él antes de cambiar de opinión respecto a Mons. Thuc y los obispos de su linaje. Con esta táctica, el padre Méramo cree demostrar mucho, algo así como diciendo:

“Miren, el padre Cekada, que ahora es el campeón en la defensa de las consagraciones Thuc, hace mucho tiempo denunció todas estas cosas”.

Pero yo pregunto: ¿Qué pruebas aporta eso? ¿Qué tiene que ver que el padre Cekada haya pensado así? Para mí, es todo lo contario: el hecho de saber que el padre Cekada escribió y supo todo esto que ahora se cita (cual novedad periodística sacada de la última tesis de grado de no sé qué Universidad europea), es una prueba de que el mismo padre Cekada encontró mejores argumentos para explicar lo que él mismo criticaba, a no ser que se me demuestre que el padre Cekada es loco y es capaz de mudar de opinión sin fundamentos objetivos. Además, citar argumentos viejos presentándolos como nuevos, siempre ha sido una técnica filosóficamente pobre, pues cuando alguien va a investigar sobre cualquier asunto, en el capítulo primero del informe de dicha investigación se debe hablar de algo que se llama “el estado de la cuestión” donde se da noticia de la novedad de dicho tema y de su posible tratamiento por otras personas con anterioridad. Aquí el padre Méramo presenta citas del libro ¨Lo Sacro y lo Profano¨ del obispo Kelly (superior de la Sociedad Sacerdotal San Pio V). Pero dicho libro ya tiene varios años, como también tiene varios años la refutación que al mismo han realizado muchos teólogos relacionados con el linaje Thuc, siendo el P. Cekada precisamente el más famoso en defender con eficacia la validez de dichas consagraciones. [1]

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¡¡¡ALERTA!!! El falso obispo Charles Roux

Nota aclaratoria

Informamos a todos nuestros lectores que recientemente hemos sido alertados por fuentes objetivas y fidedignas que el supuesto obispo sedevacantista “Jean Gérard de la Passion Antoine Laurent Charles Roux (1951- ) que alega haber sido consagrado por Mons. NgoDinh Thuc el 18 de abril de 1982, es un falsario. Dicha consagración jamás tuvo lugar, pues Mons. Thuc ese día se encontraba en Alemania y no en Italia. Los fieles sedevacantistas que llevan tiempo en la Verdad, ya saben esto de sobra, pero para los que empezamos hace relativamente poco, y buscamos información sobre linajes episcopales católicos verdaderos, es necesario aclarar esta cuestión. Yo mismo hasta ahorita mismo, en esta página de Cuba Católica, ofrecía el linaje episcopal de dicho “obispo” como válido por pensar que en efecto venía de Mons. Thuc.

Ante la prueba evidente de su falsedad, hago un llamado de atención a todos los fieles, sacerdotes y obispos de la Iglesia Católica del mundo entero para que no se dejen confundir por infiltrados en la Resistencia Tradicional que lo que pretenden es dividirnos y crear falsas oposiciones para preparar el camino a los enemigos de la Iglesia.

Mons. Thuc solamente consagró nueve obispos, y fueron los siguientes:

  1. Diciembre de 1975: Clemente Domínguez Gómez (1946-2005) y cuatro de sus seguidores (todos españoles), quienes posteriormente fundarían (sin el consentimiento y el apoyo de Mons. Thuc) la secta del Palmar de Troya.
  2. Mayo 7, de 1981 en Toulon, Francia : Michel Louis Gerard des Lauries O.P (1898-1988), natural de Francia.
  3. Octubre, 17 de 1981, en Toulon, Francia: Moisés Carmona Rivera (1912-1991) y Adolfo Zamora Hernández (1910-1987), ambos de Mexico.
  4. Septiembre 25, de 1982 en Castelsarrasin, Francia, Christian Marie Datessen (1934-¿)

Recordamos a todos que Mons. Thuc tenía un indulto papal de Pio XI para consagrar obispos sin mandato papal y por tanto, todos estos obispos que consagró, recibieron no solo el poder del orden sino también el poder de jurisdicción. Aclaramos por supuesto, que dado que la jurisdicción se pierde por la herejía y/o cisma, en el caso de los palmarianos (Clemente Domínguez y compañía) dicha jurisdicción fue perdida desde el momento que decidieron crear una nueva iglesia, ajena totalmente a la Iglesia Católica Romana. Del resto de los obispos, en tanto no se aparten de la fe católica de siempre y procuren mantener la unidad y visibilidad de la Iglesia (notas esenciales a la misma) conservaron dicha jurisdicción y dado el estado de Sedevacante, la trasmitieron a los obispos que consagraron. Para que los fieles puedan saber con seguridad quienes son esos obispos que descienden de Mons. Thuc traemos un gráfico con los linajes episcopales.

Linajes completos