Respuesta de Louis-Hubert Remy al IMBC sobre la retractación de Mons. Des Lauriers

Louis-Hubert Remy 2

Aunque no compartimos la posición de Louis-Hubert Remy plenamente, compartimos con nuestros lectores este documento donde el famoso sedevacantista francés responde al IMBC sobre la retractación de Mons. Des Lauriers de su tesis de Cassiciacum.

20.1.6 – Respuesta de Remy al IMBC – retractación Guerard

Análisis lógico de la Tesis de Cassiciacum – Myra Davidoglou (2/2)

MYRA DAVIDOGLOU

Ver Primera Parte.

Segunda Parte: La Voie, n°22

(Primavera de 1992)

PREÁMBULO

1. La primera condición que debe cumplir una hipótesis es ser posible; tan pronto como deducimos consecuencias contradictorias u opuestas de hechos bien establecidos, debemos rechazarlo; lo absurdo no puede ser real. La tesis de Mons. Guerard des Lauriers, conocida como “de Cassiciacum”, según la cual un notorio modernista, elevado al pontificado supremo, pero privado por Dios de autoridad pontificia, (1) sin embargo ocupa “de jure” la Sede Apostólica, (2) esta tesis es racionalmente inaceptable y, además, contrario a una ley de la ley divina (can. 219). Demostramos esto en nuestra primera parte. (3) Sin embargo, todavía quedan algunos puntos por aclarar.

2. La vacante de la Sede Apostólica, que hemos establecido en otro lugar, (4) es una pregunta demasiado importante para permitirnos poner en duda este tema; porque es una verdad cuya negación conduce a la ruina de la Iglesia y la pérdida de almas. Si es realmente el Papa, el legítimo sucesor de Pedro, quien, el 7 de diciembre de 1965, promulgó los actos heréticos del llamado Concilio Vaticano II, significa que toda la Iglesia ha abdicado de la fe, que por lo tanto, no es una institución divina, que Dios no existe. Ahora, bajo los términos del canon 1325 § 1, que es de derecho divino “todos los fieles tienen el deber de profesar la fe altamente, siempre que su silencio, (…) o su forma de actuar conduce a la negación de la fe, al desprecio por la religión, al insulto hecho a Dios o al escándalo del próximo.” (5) Esta ley es de derecho divino porque se basa en una palabra que reveló al Apóstol: “Porque con el corazón se cree para justicia, y con l aboca se confiesa para salud” (Rom 10, 10). No podemos desobedecer a Dios.

LA DOCTRINA DE CASSICIACUM NO SE REVELA DIVINAMENTE

3. Algunos defensores de la tesis la presentan no como una simple opinión, sino como una verdad divina, sin darse cuenta aparentemente de que están poniendo en peligro la pureza de la fe de los católicos que confían en su conocimiento. De hecho, la fe ortodoxa excluye cualquier idea profana, cualquier imaginación o creencia ajena al depósito auténtico y sagrado. “La Iglesia de Cristo, escribe San Vicente de Lérins, atenta y cuidadosa guardiana de los dogmas que se le han confiado en depósito, nunca cambia nada; no disminuye nada; no agrega nada; ni le resta cosas necesarias, ni agrega cosas superfluas”. (6)

4. Ahora esta tesis es una ficción teológica, la hemos establecido suficientemente. Sin embargo, se presenta como “habiendo alcanzado, en su parte esencial, una certeza del orden mismo de la Fe, independiente de las discusiones teológicas libres”. (7) Pero “la fe da su consentimiento a algo solo porque Dios lo ha revelado”. (8) ¿Dónde y cuándo reveló Dios la “parte esencial” de la tesis de Cassiciacum? Esto es lo que no decimos; estamos contentos de comunicárnoslo en forma de un breve resumen, cuyos términos están subrayados. Aquí lo tienes:

“Desde el 7 de diciembre de 1965, el ocupante de la Sede Apostólica ya no es formalmente Papa; no ha disfrutado de una autoridad divinamente asistida; sigue siendo materialmente Papa, sin embargo, no está legalmente depuesto”. (7)

Les recuerdo que por “papa material” se entiende aquí un papa potencial, un hombre que no es un papa, pero que puede convertirse en uno.

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Análisis lógico de la Tesis de Cassiciacum – Myra Davidoglou (1/2)

MYRA DAVIDOGLOU

Nota de Cuba Católica: Traducimos este excelente trabajo de la difunta Myra Davidoglou,  profesora de filosofía, quien fuera cismática oriental, pero finalmente convertida a la fe católica tradicional. Este trabajo fue publicado hace 29 años exactamente, en 1991 en el periódico “La Voie” y desde entonces, no se había traducido al español. Me decidí a traducir estos textos, por la calidad de sus contenido y su profundidad de análisis. Agradezco a varios amigos de Europa, especialmente de Francia y Bérgica, que me ayudaron con la aclaración de algunos términos y expresiones de la Dra. Espero que este análisis sirva para que los católicos que adhieren a la Tesis con buena voluntad, entiendan de una vez que no descanza en hipótesis de razón seria, esto sin quitarle el mérito a su autor, Mons. Guerard des Lauriers, que al final de sus días se retractó de dicha tesis, reconociendo que estaba llena de errores.

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Primera Parte – La Voie, n° 21

(Primavera de 1991)

1. A pedido de varios de nuestros lectores, examinaremos aquí la llamada tesis de Cassiciacum. A diferencia de lo que este nombre pueda sugerir, no tiene conexión con la enseñanza o la persona de San Agustín, su nombre fue tomado de una revista, Les Cahiers de Cassiciacum (Los cuadernos Cassiciacum), donde fue publicado en 1979.

RESUMEN DE LA TESIS

2. Lo resumimos lo más brevemente posible. Según su autor, Mons. Guérard des Lauriers y sus discípulos, desde el 7 de diciembre de 1965, fecha de la promulgación de la Declaración “Dignitatis humanæ personæ” del Conciliábulo Vaticano II la cual contenía “una proposición herética, cuando debería haber sido una verdad revelada infaliblemente” (1), el ocupante de la Sede Apostólica ha dejado de ser formalmente Papa; ya no disfruta de la ayuda divina prometida por Cristo a su Iglesia; por lo tanto, está privado de la autoridad papal (2) y, por lo tanto, el derecho a gobernar y enseñar a la Iglesia; sus actos de magisterio y gobierno son inválidos. (3) Sin embargo, sigue siendo Papa materialmente y, en este sentido, es “nuestro Pontífice” (4), ocupando por derecho la Sede Apostólica (5) que como resultado no puede recibir a otro ocupante. (4)
Por papa material se entiende un papa potencial, alguien que puede ser papa pero quien no lo es actualmente. Por papa formal se entiende un papa en el sentido completo de esta palabra, un hombre que es actualmente papa, porque recibió de Dios lo que hace que un papa sea papa, es decir, la forma del pontificado supremo, que consiste en el pleno poder de la jurisdicción universal (cf. canon 219).

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¿Dónde está la Iglesia? – Parte II – Mons. Squetino

Primera Parte de este artículo de Mons. Squetino: https://cubacatolica.wordpress.com/2017/10/04/donde-esta-la-iglesia-mons-squetino/

          Hace un tiempo publicamos en el blog un artículo sobre la unidad de la Iglesia, y mostramos que al ser una nota la Unidad, si ella faltara, faltaría la Iglesia pues la Iglesia de Cristo es dogmáticamente UNA, SANTA, CATÓLICA Y  APÓSTOLICA, teniendo como un propio la visibilidad. La Iglesia de Cristo es Una y Única y además, como dice S.S. Pio XII, debe ser visible. Donde falte una de éstas notas, falta la Iglesia de Cristo.

          Nos dice Su Santidad León XIII en su encíclica “Satis Cognitum“: “Ahora bien, si se mira lo que ha sido hecho, Jesucristo no concibió ni formó a la Iglesia de modo que comprendiera pluralidad de comunidades semejantes en su género, pero distintas, y no ligadas por aquellos vínculos que hicieran a la Iglesia indivisible y única, a la manera que profesamos en el Símbolo de la fe: Creo en una sola Iglesia… Es pues, la Iglesia de Cristo única y perpetua. Quienquiera de Ella se aparta, se aparta de la voluntad y prescripción de Cristo Señor y, dejado el camino de la salvación, se desvía hacia su ruina.”

          En ese artículo decíamos que, ante la crisis actual, cuando uno se pregunta dónde está la Iglesia Católica, deberíamos afirmar que estaba en aquella congregación de fieles (Coetus Fidelium) que quisieran eficazmente la elección del Papa para acabar con la vacancia que se prolonga desde la muerte de S.S. Pío XII.

          Últimamente, el P.Basilio Méramo está predicando en sus sermones sobre la validez de las ordenaciones y consagraciones de Mons. Thuc, ataca su obra argumentando que estaba loco, y defendiendo a capa y espada a Mons. Lefebvre y su actuar, separando a Mons. Lefebvre de su Fraternidad San Pío X diciendo que es resultado del P. Schmidberger y los obispos consagrados por Mons. Lefebvre.

          Yo, personalmente, no hago un santo de Mons. Thuc, sí cometió errores en su obrar, errores de los que Dios se sirve para continuar su Iglesia, aunque a muchos no les guste.

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