Objeciones al artículo del P. Basilio Méramo sobre Mons. Thuc

Objeciones al artículo del P. Basilio Méramo sobre Mons. Thuc y el mal llamado sedevacantismo visceral

Domingo de Ramos, 25 de marzo del 2018

Artículo en PDF

El pasado 19 de marzo del presente año, el padre Méramo publicó un artículo de nueve páginas titulado “EXTRAÑO PENSAMIENTO DE UN SUPUESTO TRADICIONALISTA Y SU CEREBRO GRIS EL P. GUÉRARD DES LAURIERS”. En dicho opúsculo el padre se propone tres objetivos claramente distinguibles:

  1. Divulgar la duda sobre la honestidad y coherencia doctrinal de Mons. Thuc que habiendo defendido posiciones modernistas en el Vaticano II, luego aparece como campeón del anti-modernismo, declarando la sedevacante.
  2. Lanzar la sospecha sobre la validez de las consagraciones episcopales de Mons. Thuc, recurriendo al ya viejo y refutado sofisma de su supuesto estado mental.
  3. Demostrar que la concepción teológica de Lefebvre y por tanto de los lefebvristas (uno de ellos el mismo P. Méramo) respecto al papado y a la crisis actual de la Iglesia es la más aceptable y sabia, cuya postura tiene a dos enemigos por la izquierda y por la derecha, los primeros los modernistas conciliares y los segundos los llamados por Méramo “sedevacantistas viscerales”, exagerando ambos, el respeto debido al Papa.

Tengo que reconocer que yo fui durante algunos años seguidor del Padre Méramo, en tanto que leía muchos de losescritos publicados en su sitio web, y escuchaba domingo tras domingo todos su sermones. Por tanto, conozco perfectamente la manera de argumentar que suele utilizar el padre y los lugares teológicos que acostumbra usar para fundamentar su postura.

Sobre el Método que emplea el padre Méramo

El padre Méramo usa un método sofístico en sí mismo. Él cita los escritos del padre Cekada, escritos por él antes de cambiar de opinión respecto a Mons. Thuc y los obispos de su linaje. Con esta táctica, el padre Méramo cree demostrar mucho, algo así como diciendo:

“Miren, el padre Cekada, que ahora es el campeón en la defensa de las consagraciones Thuc, hace mucho tiempo denunció todas estas cosas”.

Pero yo pregunto: ¿Qué pruebas aporta eso? ¿Qué tiene que ver que el padre Cekada haya pensado así? Para mí, es todo lo contario: el hecho de saber que el padre Cekada escribió y supo todo esto que ahora se cita (cual novedad periodística sacada de la última tesis de grado de no sé qué Universidad europea), es una prueba de que el mismo padre Cekada encontró mejores argumentos para explicar lo que él mismo criticaba, a no ser que se me demuestre que el padre Cekada es loco y es capaz de mudar de opinión sin fundamentos objetivos. Además, citar argumentos viejos presentándolos como nuevos, siempre ha sido una técnica filosóficamente pobre, pues cuando alguien va a investigar sobre cualquier asunto, en el capítulo primero del informe de dicha investigación se debe hablar de algo que se llama “el estado de la cuestión” donde se da noticia de la novedad de dicho tema y de su posible tratamiento por otras personas con anterioridad. Aquí el padre Méramo presenta citas del libro ¨Lo Sacro y lo Profano¨ del obispo Kelly (superior de la Sociedad Sacerdotal San Pio V). Pero dicho libro ya tiene varios años, como también tiene varios años la refutación que al mismo han realizado muchos teólogos relacionados con el linaje Thuc, siendo el P. Cekada precisamente el más famoso en defender con eficacia la validez de dichas consagraciones. [1]

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Libro: El Corazón de Jesús y el modernismo (1909)

Un nuevo libro para nuestros lectores. Esta vez se trata de “El Corazón de Jesús y el modernismo”, que recoge los sermones predicados en junio de 1908 por Reverendo Padre jesuita Aicardo en Sevilla y en la Iglesia del Sagrado Corazón de Madrid, España.

El libro es una joya pues está escrito en el mismo centro del huracán modernista que por esos años pretendía destruir la Iglesia. Fue en 1907 y 1910, cuando San Pio X condenó solemnemente la herejía modernista. Este libro está escrito entre esos dos años aproximadamente. La elocuencia del jesuita español, puesta al servicio de la fe católica más ortodoxa como siempre han acostumbrado los verdaderos jesuitas, es una gracia que permitirá al lector recrearse con este libro. Pareciera predicado hoy estos sermones, pues son las doctrinas de la secta conciliar del Vaticano II las que aquí son condenadas. Como dijo San Atanasio a los arrianos: “Uds. tienen los templos y las catedrales, pero nosotros tenemos la fe de siempre”. Aquí esta la prueba. Quien lea estos sermones podrá ver la fe católica tal como era creída en 1908 por la Cristiandad. Pregúntese luego si hoy día algún clerigo conciliar (por muy Opus Dei o conservador que sea) piensa en todo igual al jesuita que aquí predica. El que quiera entender que entienda. Por nuestra parte, confesamos que adherimos a TODO lo que en este libro se enseña. Esta es la fe de la Iglesia Católica y en esa fe queremos vivir y morir.

1908. El Corazón de Jesús y el modernismo. P. Aicardo S.J

 

Libro: El Movimiento litúrgico. (1982)

Presentamos el excelente libro “El Movimiento litúrgico de Dom Guéranger a Aníbal Bugnini o el Caballo de Troya en la Ciudad de Dios”, escrito por el padre Bonneterre.

Este libro esta destinado a todos aquellos modernistas de buena voluntad que por ignorancia son miembros de la secta conciliar del Vaticano II. Cuando terminen de leer este breve ensayo histórico sobre los origenes y desarrollo del movimiento litúrgico, entenderán las razones objetivas que tenemos los católicos para rechazar como espuria y bastarda a la Nueva Misa de 1969, que hoy es la forma “ordinaria” (según la expresión del anti-papa Benedicto XVI) del rito romano oficial del Vaticano usurpado.

El movimiento liturgico – Bonneterre

¡¡¡ALERTA!!! El falso obispo Charles Roux

Nota aclaratoria

Informamos a todos nuestros lectores que recientemente hemos sido alertados por fuentes objetivas y fidedignas que el supuesto obispo sedevacantista “Jean Gérard de la Passion Antoine Laurent Charles Roux (1951- ) que alega haber sido consagrado por Mons. NgoDinh Thuc el 18 de abril de 1982, es un falsario. Dicha consagración jamás tuvo lugar, pues Mons. Thuc ese día se encontraba en Alemania y no en Italia. Los fieles sedevacantistas que llevan tiempo en la Verdad, ya saben esto de sobra, pero para los que empezamos hace relativamente poco, y buscamos información sobre linajes episcopales católicos verdaderos, es necesario aclarar esta cuestión. Yo mismo hasta ahorita mismo, en esta página de Cuba Católica, ofrecía el linaje episcopal de dicho “obispo” como válido por pensar que en efecto venía de Mons. Thuc.

Ante la prueba evidente de su falsedad, hago un llamado de atención a todos los fieles, sacerdotes y obispos de la Iglesia Católica del mundo entero para que no se dejen confundir por infiltrados en la Resistencia Tradicional que lo que pretenden es dividirnos y crear falsas oposiciones para preparar el camino a los enemigos de la Iglesia.

Mons. Thuc solamente consagró nueve obispos, y fueron los siguientes:

  1. Diciembre de 1975: Clemente Domínguez Gómez (1946-2005) y cuatro de sus seguidores (todos españoles), quienes posteriormente fundarían (sin el consentimiento y el apoyo de Mons. Thuc) la secta del Palmar de Troya.
  2. Mayo 7, de 1981 en Toulon, Francia : Michel Louis Gerard des Lauries O.P (1898-1988), natural de Francia.
  3. Octubre, 17 de 1981, en Toulon, Francia: Moisés Carmona Rivera (1912-1991) y Adolfo Zamora Hernández (1910-1987), ambos de Mexico.
  4. Septiembre 25, de 1982 en Castelsarrasin, Francia, Christian Marie Datessen (1934-¿)

Recordamos a todos que Mons. Thuc tenía un indulto papal de Pio XI para consagrar obispos sin mandato papal y por tanto, todos estos obispos que consagró, recibieron no solo el poder del orden sino también el poder de jurisdicción. Aclaramos por supuesto, que dado que la jurisdicción se pierde por la herejía y/o cisma, en el caso de los palmarianos (Clemente Domínguez y compañía) dicha jurisdicción fue perdida desde el momento que decidieron crear una nueva iglesia, ajena totalmente a la Iglesia Católica Romana. Del resto de los obispos, en tanto no se aparten de la fe católica de siempre y procuren mantener la unidad y visibilidad de la Iglesia (notas esenciales a la misma) conservaron dicha jurisdicción y dado el estado de Sedevacante, la trasmitieron a los obispos que consagraron. Para que los fieles puedan saber con seguridad quienes son esos obispos que descienden de Mons. Thuc traemos un gráfico con los linajes episcopales.

Linajes completos

¿Dónde está la Iglesia? – Parte I – Mons. Squetino

vaticano

“Debe existir en la Verdadera Iglesia perfecta unidad de régimen, o sea: debe haber al frente de esa sociedad religiosa una autoridad suprema y visible, de institución divina, a la cual obedezcan todos los miembros que la forman.

No basta una especie de política de amistad o buena vecindad entre un montón de jefaturas eclesiásticas desconectadas jurídicamente, es decir: independientes entre sí, SIN OTRA CABEZA SUPREMA QUE UN CRISTO INVISIBLE Y CELESTIAL CUYAS PALABRAS Y MANDATOS INTERPRETA CADA UNO A SU GUSTO.”

(R.P. Fernando Lipúzcoa. Breviario Apologético. 1954)

Todos aquellos que vimos, por gracia de Dios, los frutos nefastos del Concilio Vaticano II y su doctrina del “aggiornamiento” (puesta al día), nos encontramos, sin quererlo, en la triste situación de elegir. Seguir a Dios manteniendo la fe de siempre o seguir a los hombres en la creación de una nueva religión más humana que divina como es el modernismo. La decisión no se podía dudar, abandonar el aparato conciliar con todas sus herejías manifiestas y seguir a Cristo en su Iglesia guardando las tradiciones bimilenarias y sobre todo su doctrina inmaculada, era más que evidente.

Ya han pasado casi 60 años desde que la Iglesia católica quedó sin cabeza visible por la pérdida del Oficio del Soberano Pontífice, y muchos fieles – eclesiásticos y seglares- que combatimos en esta dura batalla en defensa de la fe, quizás la última antes del triunfo definitivo (solo Dios lo sabe), nos encontramos con otro obstáculo doloroso, que a simple vista parece insuperable: el desgarramiento de la Unidad, en el que se fue cayendo casi imperceptiblemente a causa, a lo mejor, de la duración del combate; con la ayuda también de la mala voluntad de algunos que solo buscan destruir, bajo apariencia de bien, lo poco que queda de la reacción.

Uno de los argumentos más fuertes y sólidos de los enemigos en sus ataques, es justamente, que el movimiento tradicionalista está tan dividido en pequeños grupos con tantas y tantas opiniones teológicas diversas y tan alejados, en la práctica, de la caridad bien entendida, que se asemeja a las sectas protestantes, donde cada secta es una iglesia.

Desgraciadamente y haciendo honor a la verdad… TIENEN RAZÓN.

Muchos tradicionalistas utilizan, para justificar su actitud sectaria, el siguiente pasaje evangélico: “Heriré al Pastor y se dispersarán las ovejas”. Forzando el sentido de la frase, quieren hacer decir a Nuestro Señor: “Heriré al Pastor y se dividirán las ovejas”, sentido absolutamente falso.

Es una interpretación puramente de conveniencia, adaptando la definición de las palabras a su antojo y no al verdadero sentido escriturístico ni al nominal; dejando pensar que la palabra “dispersar” tiene el mismo significado que “dividir”.

“Dispersar”, según la Real Academia Española quiere decir: “Diseminar lo que está unido” y “dividir” quiere decir: “Partir, separar en partes, desunir”, en su sentido figurado es mucho más claro rara nosotros el sentido de “dividir”: “Desunir los ánimos, sembrar discordia”.

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FRANCISCO CONTRADICE LA LETRA DEL CONCILIO DE TRENTO

HEREJÍA: Francisco contradice directamente el Concilio de Trento nuevo

Francis-chocolate Luther

Una de las cosas mejores de Francisco es que en comparación con sus cinco predecesores de triste memoria, es bastante directo y mucho más claro en su negación del dogma, por lo que es más fácil condenarlo por herejía. He aquí un ejemplo reciente.

El 13 de octubre de 2016, el 99 aniversario del Milagro del Sol en Fátima y de la revelación del Tercer Secreto por la Virgen, el “Papa” Francisco recibió a “peregrinos” luteranos de Alemania en el Vaticano. La británica Catholic Herald informa de las palabras de Francisco de la siguiente manera:

“No se puede ser cristiano sin vivir como un cristiano,” [Francisco] dijo. “No se puede ser cristiano sin la práctica de las bienaventuranzas. No se puede ser cristiano sin hacer lo que Jesús nos enseña en Mateo 25. “Esta es una referencia al mandato de Cristo de ayudar a los necesitados por tales obras de misericordia como alimentar al hambriento, vestir al desnudo y acoger al extranjero.

“Francisco: No se puede defender el cristianismo estando ‘contra los refugiados y las otras religiones” , Catholic Herald 13 de Oct., 2016)

En caso de que usted se está preguntando qué está mal en estas declaraciones, es que  no está lo suficientemente familiarizado con el dogma católico. A pesar de que sea necesario para la salvación  vivir como cristianos y no meramente profesar ser seguidores de Cristo (cf. Mt 7,21), sin embargo es herético decir que un hombre bautizado que profesa la verdadera fe, pero vive inmoralmente, no es cristiano.

El Concilio de Trento lanzó un anatema a cualquiera que profese este error:

Si alguien dice que con la pérdida de la gracia por el pecado, la fe también se pierde con él, o que la fe que permanece no es una fe verdadera, aunque no sea uno fe viva, o que el que tiene fe sin caridad no es cristiano, sea anatema .

(Concilio de Trento, Sesión VI,  Canon 28 )

Esta no es la primera vez que Francisco ha lanzado al aire esta negación del dogma en particular, por lo que no es “nuevo” en ese sentido, pero el hecho particular que comentamos es muy reciente. Benedicto XVI también profesa esta herejía particular, por cierto, y Michael Voris la pronunció también ( ver la evidencia de tanto aquí ).

Vamos a tomarnos un momento y explorar por qué este punto de la doctrina – un hombre que está bautizado y profesa la verdadera fe es un verdadero cristiano, incluso si está en pecado mortal y por lo tanto carece de la gracia santificante – es tan importante.

En pocas palabras, los hechos son los siguientes: Si la gracia santificante es necesaria para tener una fe genuina, entonces esto significaría que cada vez que un católico cae en pecado mortal, ya no es católico. Esto querría decir que cualquier pecado mortal echaría a uno de la Iglesia y cancelaría su pertenencia a ella.  Y esto a su vez significaría que ya que no podemos saber quién está o no está en estado de gracia en un momento dado, nunca podríamos saber quién en realidad es católico, quién es miembro de la Iglesia. El resultado inevitable sería que  la visibilidad de la Iglesia desaparecería  y tendríamos  una “iglesia invisible” … que, por cierto, es precisamente una de las herejías de la reforma protestante, según la cual la Iglesia es una comunión invisible de todos los salvados (cf.  Denz. 627 ). No es de extrañar que Francisco pronunciase esas palabras ¡en presencia de luteranos alemanes!

Contra esta doctrina herética, el Papa Pío XII enseñó lo siguiente en su hermosa encíclica sobre la Iglesia:

No se puede imaginar que el cuerpo de la Iglesia, simplemente porque lleva el nombre de Cristo, está compuesto durante los días de su peregrinación terrena únicamente por miembros conspicuos por su santidad, o que conste únicamente de aquellos a quienes Dios ha predestinado a la felicidad eterna. Se debe a la misericordia infinita del Salvador de que haya  permitido a los prcadores estar en su Cuerpo Místico y no estén eccluídos del banquete. Porque no todo pecado, por grave que sea, es tal que por su propia naturaleza separe al hombre del Cuerpo de la Iglesia, como sucede con el cisma o la herejía o la apostasía.  Los hombres pueden perder la caridad y la gracia divina por el pecado, convirtiéndose así incapaces de mérito sobrenatural, y sin embargo sin quedar  privados enteramente de vida si se mantienen firmes en la fe y la esperanza cristiana , y si, iluminados desde arriba, animados por las sugerencias interiores del Espíritu Santo por un temor saludable estén movidosc a la oración y penitencia por sus pecados.

(Pío XII,  Encíclica  Mystici Corporis , n 23;. El subrayado es nuestro.)

La enseñanza católica es muy clara en este punto. La fe no está esencialmente ligada a la gracia santificante; ya que puede existir en el alma sin ella.

Como ya se ha señalado, es cierto que la fe  por sí sola no  es suficiente para la salvación,  porque es absolutamente necesario contar además de la fe con la caridad (gracia santificante) para salvar la propia alma. La caridad es lo que da vida a la fe, hace que sea fecunda y salvífica. Uno puede tener toda la fe en el mundo, y sin embargo, si uno muere sin caridad, irá al infierno por toda la eternidad (ver 1 Cor 13: 1-3). Con cada pecado mortal, la caridad se pierde por lo que ya no posee la vida sobrenatural de la gracia; Sin embargo,  la fe no se pierde , a menos que, por supuesto, el pecado grave sea contra la  misma fe, como es la herejía o la apostasía.

 

Así, con esta última negación del dogma católico, Francisco simplemente añade  otra más  a su creciente pila de herejías destructoras, y errores, blasfemias y ultrajes, que hemos recogido aquí . Por todo ello ataca, destruye e impide la verdadera fe en las almas, por lo que es responsable de llevarlas a la condenación, porque “sin fe es imposible agradar a Dios” (Hebreos 11: 6).

De Novus Ordo Watch

¿PUEDE CAMBIAR LA DOCTRINA CATÓLICA?

Fuente: https://moimunanblog.wordpress.com/2016/08/13/puede-cambiar-la-doctrina-catolica/

[Yo entiendo el siguiente artículo teniendo en cuenta que como establece el Concilio Vaticano I, en la Costitución  Dogmática Dei Filius, el Magisterio ordinario universal de la Iglesia es infalible. Si hubiera enseñanzas de la a Iglesia que no participaran en algún  momento de esta infalibilidad, vale lo que establece el artículo sobre que los fieles deben aceptar internamente las decisiones no infalibles.

En mi opinión uno de los problemas que finalmente dieron lugar a los  errores  del Vaticano II fue precisamente la reducción de la infalibilidad de la Iglesia, a su mínima expresión, condensada en la falsa expresión tan manida de la enseñanza “Ex cathedra” como opuesta a la enseñanza del magisterio ordinario del papa  y de la misma Iglesia. Al final to el mundo se creyó con derecho a dudar o  negar el magisterio secular de la Iglesia y el ordinario del Papa]

Claridad sobre un tema muy mal entendido

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¿Puede cambiar la Doctrina Católica?

Hay mucha confusión y malos entendidos, especialmente en estos días, sobre si la enseñanza católica  puede cambiar alguna vez, o si se ha cambiado en el pasado. Pero si fuera así, ¿Cómo se concilia esto con la Iglesia infalible?

En un sucinto artículo fácilmente legible “¿Puede cambiar la doctrina  católica?”, publicado en 1947, el P. Francis J. Connell, de la Universidad Católica de América aborda el tema de frente y, utilizando las necesarias calificaciones y distinciones, muestra qué parte de la enseñanza católica puede cambiar, lo que no puede cambiar, y cómo esto se relaciona con la infalibilidad de la Iglesia y de su misión divina para obtener la salvación de las almas.

Ponemos a su disposición este insuperable ensayo en formato PDF para su descarga gratuita a continuación:

“¿Puede cambiar la Doctrina Católica?” Por el P. Francis J. Connell, C.Ss.R. (Descargar PDF aquí)

American Ecclesiastical Review
vol. 117 (Nov. 1947), pp. 321-331

No hace falta decir, que el tratamiento del P. Connell carece por completo del necio concepto de Francisco acerca del “dios de las sorpresas” que habla por medio del magisterio sorpresa bergogliano. Éstos son algunos aspectos destacados del artículo del P. Connell:

Por supuesto, ningún católico puede aceptar sin reservas la afirmación de que la enseñanza de la Iglesia Católica está sujeta a cambios …. Pero también, excluir todo tipo de cambio de las enseñanzas de la Iglesia en diferentes épocas y en diferentes circunstancias sería contrario tanto a la historia como a la teología.
El propósito de este trabajo es establecer los principios generales sobre este tema y apuntar la vía de solución de la mayoría de los problemas que hay sobre la inmutabilidad o mutabilidad de las enseñanzas de la Iglesia.… El magisterio aprueba tácitamente una sentencia enseñada universalmente durante un considerable período de tiempo.… En la enseñanza dogmática o moral de la Iglesia, que está incluída prácticamente en todo lo que se manda, con aprobación o autorización [de la Iglesia] para el bien espiritual de los fieles, en virtud de la protección del Espíritu Santo, no se puede encontrar nada falso o perjudicial para las almas.
Los fieles están obligados en conciencia a aceptar internamente las decisiones aunque sean no infalibles, a pesar de que su exactitud no está garantizada por el carisma de la infalibilidad, pues su formulación y promulgación, sin duda, han sido hechas con la ayuda del Espíritu Santo.
… Sin embargo, a veces oímos a algunos católicos criticar tales enseñanzas, al parecer con la idea errónea de que ellos están obligados a aceptar solamente los pronunciamientos infalibles de la Iglesia.

En otras palabras: Si la Secta del Vaticano II fuera la Iglesia Católica y Francisco fuera el Papa, entonces el “juego ha terminado”.

El ensayo del P. Connell es una excelente herramienta contra la secta del Vaticano II, que clara y sustancialmente ha alterado la doctrina católica, ha impuesto leyes disciplinarias impías y perjudiciales, y ha emitido enseñanzas no infalibles  heréticas, erróneas, impías y absurdas. Por tanto, de manera irrevocable y definitivamente ella se ha descalificado a sí misma para afirmar que es la Iglesia Católica fundada por nuestro Señor Jesucristo.

Sobre este tema, es muy útil revisar el análisis de los errores del Vaticano II de Mons. Donald Sanborn mostrando cómo difieren sustancialmente de la doctrina católica preconciliar.

La consecuencia lógica de todo esto está presentada por Mons.  Sanborn en esta charla informativa y convincente:

La conclusión es, sencillamente, que sabemos que  la Iglesia del Vaticano II no es la Iglesia Católica porque Dios nos ha dado garantía de que la Iglesia Católica no puede hacer lo que la Iglesia del Vaticano II ha hecho. Para más detalles, nuestro artículo  “¿las puertas del infierno han prevalecido?” Es muy instructivo.

P. Francis J. Connell, C.Ss.R. (1888-1967) , fue uno de los mejores teólogos católicos nunca habidos en la Iglesia en los Estados Unidos. Fue un colega cercano a Mons. Joseph C. Fenton (1906-1969) y Mons. George W. Shea (1910-1990), quienes se enfrentaron al jesuita modernista P. John Courtney Murray sobre el error de la libertad religiosa  antes del Vaticano II, el cual hizo del error de Murray su propia enseñanza.

 Ver también:

 10 aug, 2016, 21:11

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